La brasileña Adriana Araujo, convertida en la primera latinoamericana medallista olímpica de boxeo, es una futbolista frustrada que hace 12 años se puso a boxear para bajar de peso.
“Yo no iba a ser boxeadora, lo mío era el fútbol, pero un día practiqué pugilismo para bajar de peso y aquí sigo”, dijo Araujo, quien se bañó de bronce en el peso ligero en Londres.