Deportes

Araya se llevó los honores en Chiriquí

Los ciclistas costarricenses fueron los grandes animadores de la competencia.


COMO SE HABÍA establecido antes de iniciar la última etapa, en la vigésima sexta edición de la Vuelta Ciclista Internacional a la provincia de Chiriquí, el pedalista costarricense Juan Pablo Araya, de 27 años, resultó con el mejor tiempo en la clasificación general y se coronó como el campeón del giro.
Los pronósticos se cumplieron en un circuito cerrado, donde no hubo mayores contratiempos para que el atleta Juan Carlos Rojas, ganador en la casilla de montañas, junto a Andrey Amador, se encargaran de escoltar al líder Araya, para lograr la monarquía general individual de la vuelta y la mejor clasificación de su equipo, Dos Pinos de Costa Rica.
El público abarrotó la calle principal de la ciudad de David, por donde se cumplió el circuito cerrado, que a última hora fue cambiado a sólo 20 vueltas.
El chiricano Edwin González, del equipo Dunkin Donuts, mantuvo hasta el final el liderato definitivo de las metas volantes.
Por su parte, al finalizar la competencia ciclista, Eibar Villarreal, que este año corrió para el equipo Raly Panamá, logró mantenerse, desde el inicio de la vuelta, como mejor nacional, en la posición número 11 de la clasificación general, mientras que su compañero Hinold Hidalgo, quedó como líder novato.
Araya, ganador de la vuelta dijo que todo salió como se esperaba, con un muy buen trabajo del equipo Dos Pinos.
El problema que tiene Melissa es que las cápsulas de los hombros deben estar cerradas para cubrir el hueso y permitir el movimiento, pero las de ella están expandidas. El húmero está en su posición, pero si le pone presión, se sale.
El motivo por el cual Melissa no se quiere operar es que tiene que dejar el deporte y la profesión que ama, y por la que emprendió ese largo viaje que la separó de su familia, de su pueblo y de los suyos.
"Si me opero tengo que dejar todo. No tiene gracia dejar el fútbol y educación física, que fue la carrera que yo escogí, porque mi sueño es ser la mejor futbolista de Panamá. Sé que va a ser difícil superar a Amarelis De Mera y todas las demás, pero ai dejo de jugar me sientiría triste. Para qué vivir si los sueños y anhelos, que es lo que te hacen seguir adelante, los tienes que dejar. Cuál es la gracia", reflexionó.
Melissa insiste en jugar y en seguir con su carrera y si para eso tiene que seguir maltratando su cuerpo, lo va a hacer mientras tenga fuerzas.


Melissa se levanta a las 3:00 de la mañana, empieza con sus labores diarias, que incluye el quehacer de la casa, para luego ir a la universidad.
Durante las primeras horas del día se dedica a correr y hacer natación en la universidad, mientras que a media mañana recibe clases. Cuando termina el horario universitario vuelve al gimnasio a seguir con sus entrenamientos, ya sea natación, gimnasia o fútbol para posteriormente ir a la biblioteca para dedicarse a estudiar.
La jugadora ha llevado su currículum a varias empresas, pues busca un mejor trabajo.
"Si tuviera alguien que pudiera ayudarme, le pediría un trabajo de medio tiempo que me permita asistir a la universidad y trabajar, porque la verdad a mi no me molesta hacer trabajo de limpieza", indicó.
Cuando Melissa decidió venir a Panamá, procedente de Macaracas, no conocía a nadie. Sólo Elizabeth Rodríguez le dijo que la podía ayudar con hospedaje en casa de una amiga y en efecto así lo hizo.
En la primera casa no la pasó muy bien, pues no tenía dinero para cubrir sus necesidades de pasaje para ir a la universidad y alimentarse.
A pesar de ello, está agradecida de toda la ayuda que recibió de la primera familia que le dio la mano, de Elizabeth Rodríguez y a la familia con la que vive actualmente.
Ayudada otra vez por Elizabeth, Melissa cambió de vivienda. Ahora vive en San Antonio y su labor es hacer los deberes de la casa como pago por el hospedaje.
La santeña afirma que ella realiza cualquier trabajo, después que sea honrado y no importa si es una labor de limpiar o de planchar.
"En la casa que estoy, los dueños me tratan bien. Yo hago los deberes y eso no me molesta", dijo.
"Los fines de semana los tengo que repartir. A veces consigo una casa en la que puedo ganar un dinero limpiándola e ir a jugar fútbol", mencionó.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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