El Gobierno argentino negó ayer viernes que el ex general paraguayo Lino Oviedo desarrolle actividades políticas en el país, donde se encuentra asilado desde marzo pasado, y que haya llegado un pedido de extradición en su contra.
El ministro del Interior, Carlos Corach, aseguró a la prensa que Oviedo no viola los códigos del asilo otorgado y aseguró que hasta hoy no había ingresado ningún pedido formal de la justicia paraguaya que obligue a su detención.
El funcionario sostuvo que "absolutamente", el ex general golpista "está en el lugar donde se alojó al otorgarse el asilo y realiza actividades normales", a la vez que aseguró que se mantiene vigilancia sobre él. La inquietud respecto de las actividades de Oviedo, que intentó derrocar al ex presidente Juan Carlos Wasmosy (1993/1998), se originan en afirmaciones de legisladores paraguayos que sostienen que su lugar de asilo es un `santuario oviedista".
"No se ha detectado ninguna actividad política de Oviedo", puntualizó Corach ante esos señalamientos.
El ministro del Interior también aseguró que "no ha entrado ningún pedido concreto de extradición", trámite que según informes procedentes de Asunción prepara la Cancillería paraguaya a pedido de la justicia de ese país.
El diputado paraguayo Angel Barchini aseguró ayer en Buenos Aires, adonde llegó para entrevistarse con el presidente Carlos Menem, que la semana próxima el Gobierno de Asunción solicitará la extradición de Oviedo.