Argentina ganó 2-0 a Eslovenia en el último amistoso antes de viajar al Mundial de Brasil y, con apenas unos minutos en cancha, Lionel Messi y sus socios en ataque dejaron en claro por qué sobre ellos descansa la ilusión albiceleste.
Ricky Álvarez, a los 12, y Messi, a los 75, marcaron los goles en el estadio Único Ciudad de La Plata ante unos 30,000 espectadores.
“Creo que llegamos muy bien, somos un grupo muy fuerte, que era lo que buscábamos al principio de todo cuando llegó (el técnico) Alejandro (Sabella). Fue lo primero que dijo y creo que lo conseguimos. De a poquito fuimos jugando bien, fuimos ganando confianza”, dijo Messi, tras el encuentro.
“Ilusionamos a la gente, que antes se había llevado varias desilusiones con la selección”, apuntó el capitán argentino.
En el juego, Sabella no quiso correr riesgos y puso en cancha una formación mixta. Argentina debutará el 15 de junio ante Bosnia en Río Janeiro por el Grupo F, que también integran Irán y Nigeria.