El argentino Sebastián Fernández se proclamó campeón del Costa Rica Open 2003, al aprovechar los errores de su compatriota Cesar Monasterio y vencerlo en un hoyo de desempate. "Siento tristeza por Cesar, ya que para él este título significaba mucho" dijo el ganador, después de embocar un putt corto y hacer par en la definición. La victoria fue la primera de Fernández desde el Guatemala Tikal Trophy en febrero del 2002 y le generó ganancias por US$18,000 dólares.
Monasterio colapsó con seis bogeys en los últimos nueve hoyos y le abrió la puerta a su rival en un final desconcertante. "No encuentro explicación para lo que pasó, yo lo dejé ir" dijo con desconsuelo el tucumano, quien tenía cinco golpes de ventaja a la mitad del recorrido y vivió un final de pesadilla. Alex Balicki, de Cannes, Francia, ocupó la tercera posición.