El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Bergoglio, pidió ayer a los gobernantes que actúen "con austeridad", durante su homilia en el Solemne Te Deum con la presencia del presidente Fernando de la Rúa, al conmemorarse el 191 aniversario de la Revolución de Mayo de 1810.
El prelado pidió orar por que "los gobernantes comprendan que el verdadero poder está en el servicio de sus hermanos" ante un auditorio compuesto también por los ministros del gabinete y el cuerpo diplomático acreditado en el país.
Tras bregar por "la comunión en las diferencias, cuyo fruto es la serenidad en la justicia y la paz", Monseñor Bergoglio valoró el esfuerzo de un pueblo que "rechaza la desesperanza".
El presidente De la Rúa arribó a la Catedral Metropolitana tras realizar la tradicional caminata desde la Casa de Gobierno y al ingresar rindió homenaje al Libertador José de San Martín.
Previamente, el primer mandatario convocó a todos los argentinos a la "unidad nacional" y pidió que "pensemos en los que menos tienen" y en "recrear las condiciones de producción y trabajo para ponernos gallardamente de pie".
En otra ceremonia, el ministro de Defensa Horacio Jaunarena dijo estar "orgulloso" de las Fuerzas Armadas argentinas.