El 4 de agosto de 1993, ANAPROF anunció la celebración de su sexta temporada, separada de las dos Federaciones que en ese momento se disputaban la representatividad del fútbol local. La primera, presidida por Fernando Samaniego, era reconocida por la FIFA, pero no contaba con el visto bueno del INDE, y la otra, bajo la presidencia de Fernando Arce, no estaba avalada por el máximo organismo internacional, aunque contaba con el beneplácito del Instituto de Deportes.
Osvaldo Blackman, vocero oficial, además de secretario y gerente administrativo, expresó que la Federación presidida por Samaniego "no brindaba garantías y a la vez faltó el respeto a los clubes de ANAPROF".
Los directivos de los 10 clubes aprobaron la decisión: Ariel De La Cruz (San Francisco), Roberto Lavergne (Plaza Amador), Rolando Moreno (Tauro), Edgar Wong (Euro Kickers), Adalberto Agámez (Pan de Azúcar), Jaime Johnson (Alianza), Roberto Mock (Panamá Viejo), Luis Inzunza (Sporting Colón), Bruno Linares (M & M, antiguo Río Mar), y Salomón Btesh (Concordia). Nótese que el Tauro no estaba, ya que cedió su cupo, transitoriamente al Concordia.
Se aceptó la venta del cupo que correspondía al Río Mar de Puerto Armuelles, permitiendo la entrada de un club desconocido y sin pergaminos (M & M); algo similar aconteció con el advenimiento del Concordia, otro club sin lauros, que, por una simple invitación, pasó por encima de los clubes que ganaron el ascenso. Es la historia de nuestro balompié no aficionado.