El Tribunal Supremo de Justicia inició ayer la audiencia oral para decidir si retira la inmunidad parlamentaria al presidente de la Comisión Legislativa Nacional (CLN) y mentor político del mandatario Hugo Chávez, el octogenario Luis Miquilena, acusado de presunto tráfico de influencias.
Si el TSJ decide el "antejuicio de mérito" (retiro de la inmunidad parlamentaria), solicitará a la CLN que le quite la inmunidad a Miquilena para que sea juzgado por la Fiscalía.
Miquilena deberá responder sobre "la querella interpuesta en su contra por el fiscal general de la República, Javier Elechiguerra Naranjo, por la presunta comisión de los delitos de tráfico de influencias, malversación genérica o sobregiros presupuestarios, y falsedad en la declaración jurada de bienes", informó el máximo tribunal.
Al hacer su entrada en la sala, Miquilena fue aplaudido por la audiencia, mientras otras decenas de partidarios del Gobierno lo vitoreaban y pedían justicia a las afueras de la sede del TSJ.
A Miquilena se le acusa de presunto tráfico de influencias para favorecer contratos a la empresa Multinacional de Seguros en organismos adscritos al Ministerio del Interior, primer cargo que ejerció cuando Chávez llegó al poder en febrero de 1999.
Además, se le acusa del mismo delito a favor de la empresa Micabú, de la cual fue accionista, que obtuvo un contrato del Consejo Nacional Electoral (CNE) para imprimir un millón de ejemplares de la nueva Constitución, aprobada en diciembre de 1999.