Barcelona y Osasuna lideran la Primera división tras la decimoquinta jornada al vencer al Sevilla y Real Mallorca respectivamente, en una jornada de pocos goles.
El brasileño Ronaldinho dedicó a su madre, doña Miguelinha, y a la afición del Barcelona su reluciente Balón de Oro. Luego, tras un partido trabajado contra el Sevilla, desequilibraba con un gol decisivo para mantener a su equipo en lo más alto de la clasificación.
Sin Deco y Xavi el fútbol del Barcelona se convirtió en previsible y cayó en un perfecto planteamiento de Juande Ramos, al que sólo le pudieron las individualidades. El día del regreso de Saviola al Camp Nou, Kanouté hacía rozar la sorpresa hasta la aparición de Samuel Eto´o, siempre bien ubicado, y la magia de Ronaldinho (2-1).
El Osasuna sigue escribiendo páginas de oro de su historia en una temporada intachable. Sumó un nuevo triunfo, en El Sadar ante el Real Mallorca, por la mínima, 1-0, con gol tempranero de Webó que permite al mejicano Javier Aguirre igualar un récord histórico y casi utópico, de ocho triunfos consecutivos que había registrado Ivan Brzic en la temporada 1983-84.
El Deportivo salta a la zona europea de la clasificación con un triunfo trabajado y sufrido ante un Cádiz que va cayendo posiciones. Había prometido goles el siempre discutido Diego Tristán y cumplió ante una afición que se divide en el juicio de su nueve.
Más discusión y disgusto reina en el Vicente Calderón. Una jornada más el Atlético de Madrid dejó escapar dos puntos que tenía en el bolsillo y terminó agradeciendo hasta el pitido del árbitro. Fernando Torres rompía su sequía (no marcaba desde el 2 de octubre) pero el Alavés acabó empatando, con testarazo de Sarriegui, y hasta rozando los tres puntos con ocasiones de Nené cuando los pañuelos asomaban en la grada.
El Duathlón constó de tres etapadas, dos de corrida y una de bicicleta que se desarrolló en Albrook. El evento fue el último del calendario 2005 de la Unión Panameña de Triatlón.