El centrocampista inglés David Beckham, retirado del fútbol profesional hace apenas un mes, se encuentra en China con el fin de aumentar la afición en el país asiático por el deporte rey, aunque llega en un momento anímico bajo para los aficionados locales, por los pésimos resultados de su selección.
Beckham, nombrado embajador de la liga china de fútbol a principios de este año, llegó ayer a Pekín, en su segunda visita promocional a este país en tres meses, y dos días después de la humillante derrota de la selección china, que comanda el español José Antonio Camacho, ante Tailandia, por 5-1.
En su primer día en Pekín, el exjugador internacional inglés donó una camiseta del París Saint Germain, el club en el que colgó las botas.
Además lanzó su cuenta personal en Sina Weibo, la versión china de Twitter.