El presidente del Betis, José León, leyó ayer un comunicado en el que pidió perdón a la afición "por el fracaso deportivo que supone haber bajado" y ha justificado el retraso de casi 48 horas en reaccionar tras el descenso en que "las prisas no son buenas consejeras".
En el escrito, León ha resaltado "el esfuerzo económico realizado en esta temporada, en la que todos estábamos de acuerdo que, con la plantilla que se había conformado, se podían aspirar a cotas mucho más altas".
El presidente bético agradeció a la afición, a la que calificó como "la mejor del mundo".