Panamá se enfrenta a Trinidad y Tobago, y aunque para muchos, la Roja es favorita en el Rommel Fernández, en la cancha la historia dice otra cosa. En cinco partidos eliminatorios, el seleccionado panameño no ha le podido ganar.
No comparto lo dicho por "El Bolillo", de que dejaba el barco si perdía ante Trinidad y Tobago, palabras que ya había adelantado en el partido ante Honduras, pero un gol de Román Torres salvó el empate (2-2). "Estábamos en la lona", decía en esa ocasión el colombiano, sin haber terminado el partido, porque la Roja perdía.
Realmente es una lástima, sentí que "El Bolillo" tiraba la toalla sin haber terminado el cotejo, como ahora, pienso que vuelve a colgar los guantes sin haber jugado ante Trinidad y Tobago.
Le digo a "El Bolillo" que cuando un técnico quiere irse, lo hace, no lo anuncia. Aquí se equivocó.
Si Gómez se quiere retirar, que se vaya, que se regrese a Colombia, ¿o es que la Fepafut ya se lo está pidiendo? Pero si quiere llegar al mundial, pues "mijo", pelee, luche, ¿o se le acabó lo "berraco"?
El panorama no es fácil para la Roja, tampoco imposible en esta hexagonal, pero nuestros jugadores tienen que anotar goles, de lo contrario, no vamos para ningún lado.
Panamá juega su tercera hexagonal en la Concacaf, la primera fue con el también colombiano José Eugenio "Cheché" Hernández camino a Alemania 2006; Julio Dely en Brasil 2014 y ahora con "El Bolillo" Gómez hacia Rusia 2018.
En tres hexagonales, la Roja ha disputado 27 partidos, solo ha ganado dos encuentros, en ambas ocasiones ante el mismo rival, Honduras, una con Dely Valdés y otra con "El Bolillo" Gómez.
En estas tres hexagonales, en 27 partidos solo se han marcado 13 goles (0.4 goles por compromiso); señores, así no se puede llegar a una Copa del Mundo.
En la hexagonal de Alemania 2006 se anotaron 4 goles, en la de Brasil 2014 se convirtieron 5 y en la hexagonal actual, 4 dianas.
No es "Cheché", no es Dely Valdés ni tampoco "El Bolillo", si nuestros jugadores no anotan en las hexagonales, la lógica es simple, estamos afuera y lejos de poder llegar a un mundial.
Nuestro problema es de formación, nuestros jugadores no definen, como se dicen en buen panameño "no le meten un gol a un arco iris". Hoy se juega en casa, los jugadores nuestros no tienen excusa, no hay otro camino que ganar.