La selección de Brasil está urgida por una victoria luego del traspié en el debut frente a México, por lo que hoy juega ante Chile, que oscila entre su buen ánimo y el respeto con tintes de temor debido a los correctivos sufridos en los últimos tiempos frente al mismo rival.
La selección verdeamarela que dirige Carlos Dunga cayó en el debut por 0-2 frente a los mexicanos en partido con marcador exagerado, donde los brasileños generaron en el segundo tiempo gran cantidad de situaciones de gol, pero fallaron en la definición y, además, convirtieron al portero mexicano Guillermo Ochoa en una de las mejores figuras del campo con paradas de todos colores.
Una vez más quedó demostrado que un solo futbolista, a pesar de que muchas veces parezca llegado de otro planeta y tenga todos los recursos que tiene Robinho, solo, en el fútbol de hoy día, no puede contra todo.
A confirmar
México, una de las sensaciones del torneo tras vencer a Brasil, enfrenta hoy a un Ecuador dolido por su derrota contra Chile en la segunda fecha del Grupo B de la Copa América.
"La virtud de México es la mentalidad, es lo que nos ha llevado siempre a flote.. El hecho de mantenernos fuertes, en conjunto, en equipo", dijo el portero el Guillermo Ochoa, una de las figuras del triunfo 2-0 sobre los brasileños.
Ochoa es parte de una renovación que viene sembrando calladamente el técnico Hugo Sánchez, que dijo que lo que más envidia de sus dirigidos es vestir la camiseta nacional que un día el se ciñó con tanto éxito.
México mantiene en secreto hasta el final la alineación que enfrentará a los ecuatorianos, debido a la ausencia de jugadores claves.
El hábil Sánchez llevó la primera jugada de riesgo a los 4 minutos de juego con un ingreso profundo que fue cortado por el árbitro por una aparente posición adelantada cuando se iba en solitario hacia la portería boliviana.
Esta jugada fue, sin embargo, sólo un espejismo ya que las demás acciones se desarrollaron en el medio sector, con demasiadas interrupciones por fuertes jugadas y pases imprecisos que convirtieron en un monótono ir y venir del balón.
Ni Diego Forlán ni Cristian Rodríguez encontraron su mejor fútbol y, más bien, se les vio desperdiciar un tiro libre y un remate de cabeza a portería, respectivamente.
La anotación le dio una inyección anímica a los uruguayos, al punto que Forlán demostró de inmediato algo de la clase que lo ha llevado al Atlético de Madrid, con un envío desde unos treinta metros, que obligó al portero boliviano a esforzarse al máximo para evitar una segunda caída.
Con un Uruguay entonado en lo anímico, pero sin superar las serias descoordinaciones entre sus líneas, Bolivia se fue con todo al frente y, de no ser por Carini, que lució majestuoso para cortar dos ataques de gol, hubiera merecido el empate en los últimos minutos de juego.
El delantero paraguayo Roque Santa Cruz, autor de tres tantos frente a Colombia, se mantiene como el máximo goleador de la Copa América.
La jornada de ayer se saldó con la victoria de Uruguay con gol de Juan Carlos Arce y de Venzuela por 2-0 sobre Perú, con tantos de Alejandro Cichero y Daniel Arismendi.
Cumplidos los ocho primeros partidos del torneo la producción goleadora ha bajado un poco con un total de 27 tantos, lo que supone una media de 3, 33 por encuentro.