Brasil puso en marcha ayer una operación de fiscalización en las fronteras, en la que participan 30,000 miembros de las Fuerzas Armadas y que forman parte de los planes para garantizar la seguridad durante el Mundial de Fútbol que el país organiza y que comienza en 33 días.
Se trata de la Operación Gata 8, una movilización especial que las Fuerzas Armadas brasileñas realizan anualmente en sus 16,886 kilómetros de fronteras con otros diez países sudamericanos y que este año fue incluida en los planes de seguridad del Mundial, informó el Ministerio de Defensa en un comunicado.
La operación fue desplegada en la mañana de ayer sábado, se extenderá hasta el final del Mundial y cuenta con la participación no solo de militares del Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea sino también con agentes de las policías regionales, la policía de carreteras, la Policía Federal y otros organismos como la Aduana.