Brasil y Alemania, consistentes actores en los 72 años de la historia de la Copa Mundial de fútbol, restablecieron el orden en un torneo lleno de sorpresas al llegar el viernes a las semifinales.
Los tetracampeones brasileños dieron un inmenso paso hacia la final del 30 de junio al vencer 2-1 a Inglaterra en 1 su encuentro de cuartos de final disputado en la ciudad japonesa de Shizuoka, apagando la fiebre en el país donde nació el balompié.
Alemania, que ha ganado el título tres veces, llegó al reducido grupo de los últimos cuatro sobrevivientes por primera vez en 12 años venciendo a Estados Unidos, con un gol de Michael Ballack en el primer tiempo y una soberbia actuación de su arquero Oliver Kahn.
Brasil, campeón en 1958, 1962, 1970 y 1994, jugará ahora con el seleccionado que gane el sábado el partido entre los debutantes africanos de Senegal y Turquía en la primera semifinal a disputarse el miércoles en Saitama.
Alemania, que llegó por última vez a las semifinales cuando ganó el título en 1990, se medirá el martes en Seúl con los ganadores del choque del sábado entre España y los coanfitriones de Corea del Sur.
Los germanos, que también fueron campeones en 1954 y 1974, no han jugado nunca con Brasil en una Copa Mundial. El delantero Ronaldinho ayudó en un gol y anotó el segundo antes de ser expulsado controversialmente de la cancha mientras Brasil se sobreponía ante Inglaterra en el primer encuentro de los cuartos de final.
El resultado estableció a Brasil como firme favorito para ganar la final en la ciudad japonesa de Yokohama, y la historia está de su lado.
En las tres ocasiones previas en que han jugado con Inglaterra -empatando una vez y ganando dos en 1958, 1962 y 1970- los brasileños han terminado llevándose el máximo trofeo del fútbol mundial.
"Nunca he visto un grupo de jugadores defendiendo los colores nacionales con tal espíritu de lucha", declaró el director ténico Luiz Felipe Scolari.
El arquero David Seaman, el de más edad de la selección inglesa con 38 años, estalló en llanto al final, después que Ronaldinho anotó el tanto de la victoria con un fantástico tiro libre desde 35 metros a los 50 minutos.
Seaman, fuera de su posición y caminando hacia atrás, no pudo hacer nada para impedir que la pelota entrara por el ángulo superior derecho. Tuvo que ser consolado por el capitán David Beckham, que también tuvo un día negativo. Su decepción fue compartida en Inglaterra, donde millones de personas cambiaron sus rutinas matinales para ver el partido por televisión, soñando con su primer título mundial desde 1966.
Inglaterra abrió la cuenta cuando Michael Owen aprovechó un error de Lucio a los 23 minutos para anotar antes de que Rivaldo igualara la cuenta en el tiempo de descuento después de un brillante avance de Ronaldinho. "Teníamos que haber jugado mejor con 11 hombres contra 10", dijo el director técnico de Inglaterra, el sueco Sven-Goran Eriksson.
Los alemanes, reconstruyendo un equipo joven mientras se preparan para organizar el próximo Mundial en el 2006, fueron presionados de principio a fin por un cuadro estadounidense que había eliminado a Portugal y a México en su camino a los últimos ocho. Ballack, quien se está haciendo rápidamente un nombre después de ayudar al Bayer Leverkusen a llegar a la final de la Liga de Campeones la temporada pasada, anotó el gol tras recibir un tiro libre de Christian Ziege a los 39 minutos del primer tiempo. Pero el arquero norteamericano Brad Friedel felicitó a Kahn y resumió perfectamente el motivo de la consistencia de Alemania a través de los años.