Ambos atravesaban por una frontera difusa en la que el fracaso estaba más cerca que el triunfo: Brasil era casi un desastre y Ronaldo, que luchaba contra una rebelde lesión, de vez en cuando daba tímidos guiños de que volvería a jugar.
El año 2002 terminó con Brasil y Ronaldo a la cabeza del fútbol mundial en Corea-Japón, donde Argentina, su acérrimo enemigo y favorito, fue la gran decepción y Estados Unidos la grata sorpresa del fútbol de América.
Brasil se quedó con toda la gloria y Ronaldo no sólo fue el máximo goleador de ese mundial, sino que también condujo al Real Madrid a ganar su tercera Copa Intercontinental al vencer 2-0 a Olimpia de Paraguay, campeón de la Copa Libertadores de este año al vencer en la final al brasileño Sao Caetano.
Fue el año de Brasil y de Ronaldo, pero también de Roberto Carlos, su compañero en el Real Madrid y de Rivaldo, Ronaldinho y compañía.
Yokohama fue la ciudad en la que Ronaldo se hizo notar con todo: Le metió dos goles a Alemania cuando Brasil venció 2-0 a Alemania en la final y otros tantos a Olimpia.
Muy pocos conjeturaban semejante éxito de Brasil y de Ronaldo, que tras el mundial dejó el Inter de Milán para irse al Real Madrid.
Brasil anduvo a los tumbos en las eliminatorias sudamericanas, ya que recién aseguró su pase en la última fecha al vencer 3-0 a Venezuela, después de haber sido humillado 3-0 por Bolivia.
La cabeza de Luiz Felipe Scolari pendía de un hilo: Ronaldo llevaba casi dos años sin jugar y todo Brasil clamaba por los goles de Romario.
Felipao no dio el brazo a torcer, mantuvo a su plantel y ni siquiera se conmovió por las públicas lágrimas de Romario pidiendo un lugar en la selección.
Invicto en siete partidos, Brasil se llevó su quinta copa mundial y Ronaldo fue el máximo artillero con 8 tantos.
El Fenómeno"" fue el primero en superar la barrera de los seis tantos, desde que el alemán Gerd Muller marcó 10 en 1970.
Ronaldo lleva 12 goles en tres mundiales y sólo lo superan Muller con 14 y el francés Just Fontaine, con 13.
Sobre el filo del año, Ronaldo ganó por tercera vez el premio de la FIFA al mejor jugador del año.
El artillero del Real Madrid, quien fue premiado también en 1996 y 1997, superó en la terna al arquero alemán Oliver Kahn y al centrocampista francés Zinedine Zidane. Kahn, quien milita en el Bayern Munich, finalizó segundo en las votaciones, mientras que Zidane, compañero de Ronaldo en el Real Madrid, fue tercero.
El premio fue otorgado mediante una encuesta con 148 entrenadores de seleccionados nacionales en el mundo.
En el mundial, Ronaldo fue el segundo mejor jugador detrás del propio Kahn, quien se llevó el Balón de Oro, después de ir a buscar dos veces la pelota a la red ante tiros del brasileño.
Y mientras Brasil disfrutó del gran banquete, a otros países les quedó el consuelo de otras copas: Olimpia se quedó con la Libertadores y San Lorenzo de Argentina con la Copa Sudamericana y la Copa Mercosur de 2001, que se terminó de jugar en enero.
Fue también al despuntar el año que los Estados Unidos se alzó con la Copa de Oro al vencer en Pasadena 2-0 a Costa Rica, que se quedó con un histórico segundo lugar, ya que lo más lejos que había llegado fue a un tercer puesto en 1993.
Durante el mundial, Estados Unidos fue el mejor equipo del continente después de Brasil, ya que llegó a los cuartos de final donde fue eliminado 1-0 por Alemania.
Argentina, Uruguay y Costa Rica se quedaron afuera en la primera ronda y México en la segunda, al caer 2-0 con los Estados Unidos.
Los argentinos, con un equipo de lujo, se fueron con la cabeza gacha con luminarias tales como Gabriel Batistuta, Hernán Crespo, Juan Verón, Javier Zanetti, Ariel Ortega y Diego Simeone, entre muchos otros.
Estados Unidos no sólo fue el equipo del continente que más lejos llegó en el mundial, sino que cerró el año metido en un histórico 10mo puesto en la clasificación mensual de selecciones nacionales de la FIFA.
Brasil lidera la tabla y entre los primeros 50 figuran, además de Estados Unidos, Argentina (5), México (8), Costa Rica (21), Uruguay (28), Ecuador (31), Colombia (37) y Honduras (40).
En el plano individual, el paraguayo José Saturnino Cardozo, clausuró el año rayando a gran nivel: se consagró campeón con el Toluca de México con un total de 50 goles, con lo cual quedó como el máximo romperedes del mundo en el 2002.
Brasil y Ronaldo causaron sensación
El año 2002 terminó con Brasil y Ronaldo a la cabeza del balompié mundial.