El vicegobernador de Texas, Dan Patrick, dio a conocer ayer que el departamento de los Rangers de Texas participará junto con el de la Policía de Houston en la investigación de la desaparición de la camiseta del mariscal de campo de los Patriots de Nueva Inglaterra, Tom Brady.
El suceso ocurrió el domingo, en el vestuario que los Patriots ocuparon en el NRG Stadium de Houston, tras concluir el partido del Super Bowl LI.
Patrick dijo que era muy importante que la historia no refleje que la camiseta con la que Brady logró su quinto título de Super Bowl fue robada en Texas.
La casa de subastas Ken Goldin of Goldin Auctions, con base en Nueva Jersey, le dijo al periódico New York Post que la camiseta de Brady podría tener ya un valor de medio millón de dólares o ninguno si en un corto espacio de tiempo no es encontrada y autentificada como la que vistió Brady durante el partido.