El excampeón mundial Leo Santa Cruz confiesa que la primera ocasión que subió al ring con Carl Frampton le llegaron a sorprender, pero también que no estaba al ciento por ciento enfocado para esa pelea, algo que sí hará este 28 de enero en la revancha en el MGM Grand Garden Arena de Las Vegas.
El tricampeón de sangre mexicana auguró que tratará de noquear al irlandés para evitar otra decisión polémica que no le pueda favorecer si es que se van a la larga distancia, y todo gracias a que su padre, José Santa Cruz, va cada vez mejor de salud tras pasar una crisis debido al cáncer que padece.
"La diferencia es que voy más motivado, sin preocupaciones, sin nada de obstáculos, en la primera estaba pensando en mi papá con el cáncer, no estaba bien concentrado, estaba enfocado en la recuperación de mi papá", dijo el excampeón mundial de peso gallo, supergallo y pluma.