Regresamos a esta brega linda después de unas semanas de descanso y con un cerro de temas que iremos desmenuzando en los próximos días, con el propósito de recordarles a algunos desmemoriados su pasado infame.
Pero antes de centrarnos en esas calenturas, debemos ocuparnos de la celebración de la Serie Hípica del Caribe que comienza hoy en Puerto Rico y alcanzará su clímax al atardecer del domingo con la celebración del cuadragésimo segundo Clásico Internacional del Caribe.
Tengo la corazonada de que, a pesar de que este año no llevamos caballos muy sobresalientes, regresaremos al menos con un trofeo en la mano y cuidado y son dos.
Después de Puerto Rico, que se presenta este año por última vez como sede permanente de la serie, no creo que haya otra delegación que conozca mejor los secretos para ganar estas carreras que Panamá.
Y es a eso a lo que debemos aportar este año. Nuestra delegación estuvo bien organizada desde antes de su arribo a la Isla Verde y hasta donde señalan los reportes de prensa, no se han dado mayores contratiempos entre los trece equinos que nos representarán en las cinco carreras.
Como ha sido tradicional, todas estas carreras podrán ser vistas y ser objeto de apuestas en Panamá, por lo que es una buena oportunidad para lograr dividendos de ensueño, toda vez que los nuestros no están entre los favoritos.
¡Aprovechen!