La contienda de la triple corona de la hípica estadounidense tendrá como corolario que un jinete llegó a la disputa de la tercera gema, con la posibilidad de triplecoronarse él, no un equino como fue la idea original que dio vida a estas tres carreras.
Calvin Borel, un jinete de mediano calibre, pero con una fortuna envidiable, ganó el Derby de Kentucky con Mine That Bird y unos días después renunció a esa montura para encaramarse en la potranca Rachel Alexandra, a la que guió para ganar el Preakness Stakes.
Mañana, cuando se dispute el Belmont Stakes, conocido como la “prueba de los campeones”, por aquello del largo tendido de los 2400 metros, los mentores de Rachel Alexandra renunciaron, y Borel volverá a estar en los “hierros” de Mine That Bird.
Lo que hizo Calvin Borel fue una rareza. Nunca antes un jinete, que ganara el Derby, se bajó de su caballo original para competir contra él y, obviamente, tampoco se dio el caso de que ganara las dos primeras gemas con cabalgaduras diferentes.
Ahora, tiene todo para ganar el Belmont Stakes, en donde, sin lugar a dudas, será el foco de atención.
Pero no olvidemos que el Belmont Stakes es una prueba difícil, que en esa pista ningún rival es pequeño y el tiempo nos ha mostrado que en ese sitio se derrumba cualquier gigante. No nos sorprendería si le saliera la bruja.