EL CARISMA de Roberto Durán se debe a su espontaneidad, sencillez y franqueza. Ayer en el recibimiento organizado, luego de su ingreso al Salón de la Fama de Los Ángeles, "Mano de Piedra" volvió a destellar esas cualidades que lo han llevado a la grandeza.
"Nunca tengan vergüenza de ser chorrilleros, porque somos gente buena, que luchamos y logramos sobresalir con sólo la ayuda de Dios", expresó Durán a su llegada a su natal barrio de El Chorrillo, luego de recorrer en caravana, por espacio de tres horas, las principales vías de la ciudad.
Durán llegó a Panamá proveniente de Estados Unidos a las 12:00 m.d. y arribó a El Chorrillo a las 3:37 p.m.
"Los rabiblancos se sienten felices con la gente pobre, porque nuestra amistad es sincera", expresó Durán, mientras recordaba pasajes de su infancia.
"Tenía 10 años que no pisaba este lugar, aquí en este mismo parque estuve preso por primera vez a los 10 años; miren que es ahora", dijo en alusión al sitio donde quedaba la antigua Cárcel Modelo.
Durán estuvo en compañía de muchos excampeones mundiales, entre los que resaltó a Rigoberto Riasco y Jaime Ríos.
"No está la persona que me hizo convertirme en boxeador, Ismael Laguna", expresó "El Cholo", quien luego pidió un aplauso para el colonense.
Tras recibir un par de placas de reconocimiento, Durán hizo reír a la concurrencia con su particular personalidad.
"Tantos premios y reconocimientos, parezco reina, y hasta tengo ganas de llorar", expresó "Mano de Piedra" ante una concurrencia de rostros conocidos para la leyenda del boxeo, recién elevada al Salón de la Fama de Los Ángeles.
En el acto se confirmó la entrega a Durán de 18 mil balboas en concepto de pensión para el excampeón, además de la Condecoración Manuel Roy a los laureles deportivos.
El cierre fue musical, con el acompañamiento de Arena Blanca. Durán cantó su tema de salsa favorito "Vamos pá la calle", para luego anunciar que regresa a Estados Unidos, hoy.