Con pasajes en Juegos Paralímpicos, Panamericanos y competencias de alto nivel como la Maratón de Madrid y Los Ángeles, el tico vino a ganarse su segunda maratón en la Ciudad de Panamá.
"Fue estupendo", dijo Molina a quién le faltan sus dos piernas. "Es una carrera de mucha organización y un gran evento", explicó el ganador de la categoría de Sillas de Ruedas.
Molina de 25 años de edad, casado con Marcela e hijo de don Omar e Hilda ha dedicado su vida al deporte desde hace 10 años atrás. El tico nació con una malformación congénita y por alguna razón, de la rodilla para abajo no se le formaron los huesos.
Pasó momentos difíciles en su juventud. "En ese tiempo no aceptaba mi discapacidad, sentía la ausencia de mis dos piernas. Estaba pasando por una situación muy difícil, depresiones, agresividad, peleas y rebeldía. A veces no iba a estudiar o me escapaba de las lecciones. Más adelante, llevé varios cursos de computación e inglés en Universidades e Institutos", dijo el atleta en una entrevista aparecida en el sitio Internet, www.ticomania.com. Los tiempos cambiaron y ahora es un atleta consagrado. Nacido para ganar.
Molina asistió al Centro Nacional de Rehabilitación en San José para que le infiltraran una pierna. Allí conoció a un grupo de personas discapacitadas que practicaban baloncesto y se incorporó al deporte. Luego compitió en una maratón y completó 21 kilómetros en una silla de ruedas normal y corriente. La misma acabó sin una rueda y con Molina en el piso faltando 50 metros para la meta. Se levantó como siempre en esta vida y completó la contienda.
"El deporte me hizo cambiar la manera de pensar, la manera de ver las cosas. Me ayudó a darme cuenta de lo afortunado que soy al poder movilizarme con una silla de ruedas o con unas prótesis. Comprendí que existen casos donde la limitación es mucho mayor. También aprendí que el no tener una pierna o un brazo es motivo para vivir y no para dejar de vivir, que las cosas difíciles son las que mejor saben", dice una biografía del atleta en Internet.
Ayer en la carrera en ciudad de Panamá, Molina pidió por los atletas con limitaciones físicas. Su esfuerzo y dedicación siempre han sido un soporte para llegar lejos y convertirse en un ejemplo para la familia deportiva de América.
¡Bravo Laurens!