Ayer, dos directivos, al menos, no estaban conformes con las decisiones de la Comisión Disciplinaria de la Federación Panameña de Fútbol.
Pedro Gordón, presidente del club campeón, Árabe Unido, fue notificado ayer de que aún no hay sanción oficial para Richard Parra.
Parra, uno de los técnicos más carismáticos de la LPF, llevaría siete partidos sin poder ni siquiera entrar al estadio.
“No nos incomoda la sanción. Sino la forma en que se hacen las cosas”, destacó Gordón.
Al consultarle a Parra, en tono tranquilo dijo: “no sé, no me han dicho nada”.
Ayer debía ser el día en que el caso más extraño de la LPF llegara a su fin. La razón es que los árbitros no dieron su versión.
Chiriquí. Ayer la resolución que sí salió fue la de Mario Méndez, entrenador del Atlético Chiriquí.
Al ex selección nacional se le suspendió porque en el partido ante Plaza Amador, según el informe, se irrespetó al árbitro y a la dirigencia de la liga. El cuarto partido se cumplió.
"Siento que la situación que se ha venido dando con el equipo y algunos arbitrajes ha hecho que Méndez se haya frustrado contra los árbitros y la dirigencia”, dijo el presidente del Chiriquí, Fernando Arce.
Sobre si era justa o no, fue claro al decir que “pienso que no fue justa. Él aceptó su error, nunca se le había suspendido. Cuatro partidos fue demasiado”.
Este medio ha intentado en varias ocasiones contactar a la Comisión Arbitral, pero ha sido imposible.