Un indignado presidente Fidel Castro dio a Estados Unidos un ultimátum de 72 horas para que entregue a Cuba al niño rescatado en aguas de la Florida, amenazando con protestas masivas en caso contrario.
"Es un delito flagrante de secuestro por parte de las autoridades norteamericanas", dijo un visiblemente furioso Castro en sus primeros comentarios públicos, retransmitidos el domingo por la televisión, sobre el caso de Elián González.
El niño fue rescatado hace una semana, agarrado a un neumático, después del naufragio del bote en el que viajaba con otros 12 inmigrantes ilegales, de los cuales 10, entre ellos su madre y su padrastro, se ahogaron o desaparecieron.
Elián, que cumple seis años hoy, está actualmente con sus familiares en Miami.
Pero su padre y sus abuelos, que residen en Cuba, están exigiendo su inmediato retorno, con el apoyo del gobierno de Castro.
"Vamos a remover cielo y tierra ...será una guerra, la batalla mundial que se va a librar", dijo Castro.
Este llamamiento personal del líder comunista, en uno de los más serios enfrentamientos producidos recientemente entre los dos viejos enemigos políticos, despertó la posibilidad de protestas masivas contra Estados Unidos en la isla.
"Ojalá que no haya necesidad de lo que estamos haciendo, sino que sean cuerdos y antes de 72 horas (lo devuelvan), porque sino van a ver millones de gente en la calle reclamando la libertad del niño, que no cesarán hasta que devuelvan al niño", añadió Castro.
Según informes sin confirmar, Cuba está planeando manifestaciones frente a la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana, la embajada no oficial de Washington, en los próximos días.
Ayer aumentó la presencial policial cubana frente a su sede en el Malecón.
Castro, hablando en el aeropuerto al recibir a la delegación cubana que asistió a la reunión de la Organización Mundial del Comercio en Seattle, dijo que "el estado de irritación e indignación" entre los 11 millones de habitantes de la isla no tiene precedentes.
El líder cubano dijo que la retención del niño en Florida suponía un incumplimiento de los acuerdos migratorios entre La Habana y Washington, lo que podría tener serias consecuencias.
"Eso no se negocia, la vida no se negocia, el derecho de un padre a su hijo no se negocia", afirmó, tras señalar que mantener al niño en Florida era "cruel, absurdo y criminal".
Castro culpó el naufragio del bote, así como otros intentos ilegales de salir de la isla, a la "estimulación" de Estados Unidos a través de la propaganda de algunos medios de comunicación y de la ley que virtualmente garantiza la residencia a los cubanos que logran llegar a territorio estadounidense.
Los grupos anti-castristas y familiares del niño en Miami han lanzado también una dura batalla para hacerse con su custodia, que podría ser finalmente otorgada por un tribunal de Florida.
Pero Castro, quien con el fin de dedicarse al tema del niño ha cancelado su viaje a Argentina esta semana para asistir a la toma de posesión de Fernando de la Rúa, dijo que este tema no debe dejarse en manos de "jueces mercenarios, corrompidos hasta la médula de los huesos".
ESTADOS UNIDOS DEBE RECHAZAR DEVOLVER NIÑO
El senador John McCain, uno de los aspirantes a la candidatura presidencial republicana, afirmó ayer que Estados Unidos debe desoír al presidente de Cuba, Fidel Castro, y negarse a devolver al niño náufrago Elián González
"La libertad es algo que le deseo a toda la gente en Cuba y en cualquier país y ciertamente no quisiera poner a nadie en las manos de Castro a menos que sea absolutamente necesario y no es necesario en este caso", indicó McCain, en declaraciones a la cadena de televisión NBC.
El presidente cubano, Fidel Castro, advirtió hoy al gobierno de Estados Unidos que "sean cuerdos" y anuncien antes de 72 horas la devolución de Elián González, sobreviviente de un naufragio de inmigrantes ilegales ocurrido al intentar llegar a la Florida.
En unas declaraciones trasmitidas hoy por la televisión cubana, Castro afirmó que "vamos a ver si resisten la batalla mundial que se va a librar.
No será una guerra, será una batalla de opinión" por la devolución del niño.
Elián González, de cinco años, es una de las tres personas que sobrevivieron al naufragio de la precaria embarcación en la que viajaban otras once que fallecieron, entre ellas su madre y su padrastro.