La vibrante jornada liguera vuelve a abrir paso a la Copa del Rey, que alcanza la instancia de cuartos de final con dos eliminatorias calientes, en las que el Celta y la Real Sociedad retan a Real Madrid y Barcelona, respectivamente.
El Barcelona, rey de copas y defensor del título, acude el jueves a su campo maldito de los últimos tiempos, Anoeta, donde lleva una década sin ganar. En su reciente visita liguera, a finales de noviembre, firmó un empate a uno.
Es una eliminatoria, por tanto, más que peligrosa para el equipo de Luis Enrique Martínez, que no obstante, tiene la ventaja de jugar la vuelta en el Camp Nou, situación que le bastó para superar en octavos de final al Athletic, ante el que revirtió el 2-1 que encajó en la ida en San Mamés.
El equipo que dirige el exbarcelonista Eusebio Sacristán está completando una temporada más que atractiva. Buen fútbol y buenos resultados. Y con la Copa como sueño añadido.
Volverá a aferrarse a la magia de Anoeta ante el Barcelona para acudir con opciones al feudo azulgrana, aunque el tridente Messi-Suárez-Neymar parece llegar en plenitud.
El Real Madrid, en tanto, tratará de reemprender el camino cortado en el Ramón Sánchez Pizjuán, donde quedó en 40 la racha de partidos sin perder. El Sevilla, al que el conjunto de Zinedine Zidane eliminó en octavos, fue el encargado de poner fin a la tremenda serie de los blancos.
Ahora se encontrará el miércoles con el Celta, otro equipo ambicioso, en plena progresión tras un inicio de curso dubitativo, que en este 2017 cuenta sus partidos por victorias.
El conjunto del argentino Eduardo Berizzo exigirá al máximo al equipo madridista, sobre todo después de la dura serie de compromisos jugados ante el Sevilla.
Los pupilos de Zidane rápidamente hicieron examen de conciencia y asumieron que la remontada del cuadro hispalense fue en buena parte por culpa suya, por una cierta relajación y por errores puntuales cuando tenían cerca la victoria. Habían recibido de su misma medicina y eso les debe hacer estar más atentos.
El técnico francés sorprendió en la ida de octavos ante el Sevilla al presentar un once con numerosas novedades dentro de un programa de rotaciones. Le salió bien y podría hacer lo mismo este miércoles.
El crecimiento del Celta le ha situado a las puertas de los puestos europeos en Liga y su ambición se corresponde a su mejoría. Los de Berizzo rozaron el empate en el Bernabéu en la segunda jornada. Tan solo una diana del alemán Toni Kroos al final rescató el 2-1 para el Real Madrid.
El objetivo del conjunto vigués es mostrar sus mejores armas y obtener un buen resultado o al menos encarar la vuelta con opciones de pasar a semifinales, como en la última edición copera, en la que en cuartos apeó al Atlético de Madrid.