El abridor dominicano Francisco Liriano lanzó joya de partido ponchando a 12, la cifra más alta en su carrera, y el inicialista Justin Morneau pegó jonrón para llevar a los Mellizos de Minnesota a un triunfo por "blanqueada" de 8-0 sobre los Cerveceros de Milwaukee.
Para los Mellizos fue la décima victoria seguida Liriano (9-1), que sigue dominando la batería de los Cerveceros, aceptó sólo tres imparables en ocho episodios, otorgó una base y retiró a ocho por ponche
El dominicano, de 22 años, enfrentó a 29 bateadores de los Cerveceros, a quienes les llevó a su tercera derrota seguida, y les hizo 103 envíos, 71 para "strike", y dejó en 1, 99 su promedio de efectividad. El panameño Carlos Lee se fue de 4-0 yu recibió un ponche su promedio quedó en .284.
Dos luchas más eran esperadas por todos, y es que aún faltaban por salir el panameño Bobby Lashley y la leyenda, el Undertaker.
Y así fue. Bobby Lashley puso su título de Estados Unidos en juego ante el irlandés Fit Finlay, quien desde que entró no paró de ser abucheado.
A diferencia, Lashley que entró ondeando orgullosamente una bandera panameña, recibió aplausos de pie.
Finlay quiso ganar con trampa, primero fingiendo una lesión que preocupó a Lashley a tal punto, que apartó las cuerdas del ring para permitir el paso de los paramédicos que asistieron a Finlay. Pero cuando ya se lo llevaban, el irlandés demostró que todo era falso, dándole una patada a Lashley, que lo envió fuera del ring aparatosamente.
Lashley no se dejó y comenzó la masacre, hasta que William Regal volvió al ring para meterse con el campeón, incluso, trató de darle con una silla.
Al final, Lashley ganó la lucha luego de deshacerse de regal y aplicarle una lanza humana a Finlay.
Y la lucha estelar llegó, cuando la leyenda, el Undertaker se enfrentó en lucha de desventaja a Mark Henry y al Gran Khalí.
Undertaker entró al ring con su acostumbrada luz azul para darle el toque tenebroso al asunto, ante la mirada de sus contrincantes.
El enterrador supo superar la desventaja que llegó a ser de 3, puesto que Daivari, el manager de Khalí se entrometió varias veces en la pelea.
El dúo de rudos tuvo el dominio por unos minutos hasta que el hombre muerto pudo recuperarse, para acabar con ambos.
Al final, Undertaker observó a los fans, luego bajó del ring, se quitó sus guantes protectores y se los regaló a dos afortunados fanáticos, uno de ellos Carlos Javier Campos de 13 años, quien dijo que guarará ese preciado souvenir de este show, un sueño vivido para quienes disfrutan de la acción de la lucha libre.