El presidente venezolano, Hugo Chávez, aseguró ayer que si no se aprueba su proyecto de una nueva Constitución, el país se expone a una guerra interna.
El proyecto será sometido a un referendo el 15 de diciembre y el propio Chávez dirige una candente campaña por el "Sí", ampliamente favorito.
"Si Venezuela continúa por el camino que hemos traído desde hace años, con el mismo modelo político y económico, iríamos directo a una gran confrontación, no de ideas", dijo el mandatario en un discurso ante empresarios.
"Nada salvaría Venezuela de una guerra interna, si continúa con el modelo de corrupción, de caos", sin un modelo económico que genere empleo y productividad, agregó el militar retirado.
En un acto previo, Chávez afirmó que en sus 300 días de gobierno, que celebró ayer, hubiera podido dar un "chavetazo", aludiendo a los poderes extraordinarios asumidos en 1992 por el presidente peruano Alberto Fujimori.
Chávez enfrenta a políticos tradicionales, medios de prensa, a la Iglesia Católica y a empresarios liberales, que consideran que el texto es, entre otras cosas, económicamente inviable, presidencialista y militarista.
El mandatario ha mantenido un lenguaje duro en la campaña por el "Sí" y reitera con frecuencia que su proyecto es "el único camino pacífico y democrático que le queda a Venezuela".
El texto fue redactado por una Asamblea Nacional Constituyente dominada por seguidores de Chávez, quien dice encabezar "una revolución pacífica" para erradicar "una falsa democracia" de 40 años.
Según el mandatario, de ganar el "Sí", automáticamente serán disueltos el Congreso y la Corte Suprema de Justicia y destituidos los 23 gobernadores de estados.
En un plazo de 90 días, los venezolanos deberán ser convocados a elecciones presidenciales, del Congreso, de gobernadores y alcaldes.