Los tres equipos ingleses clasificados para la siguiente ronda de la Champions también compiten entre sí por pasar a la final de la FA Cup junto con el cuarto equipo en liza, el Everton.
Las semifinales de esta competición, que se juega a partido único, comenzarán el sábado en el Emirates State Stadium con el derbi londinense entre Arsenal y Chelsea, dos equipos que llegan reforzados por los buenos resultados cosechados tanto en Premier como en Champions.
Los de Wenger llevan sin conocer la derrota en su estadio 24 partidos y han encadenado una serie de cuatro victorias consecutivas en la Premier, lo que les ha servido para mejorar su trayectoria en liga, pese a lo que todavía se encuentran a 11 puntos del líder.
La recuperación de algunos de sus principales baluartes, como Cesc Fbregas o Van Persie, ha llevado a los "gunners" a recuperar la confianza en sus posibilidades.
Hoy mismo, el delantero togolés Emmanuel Adebayor -quien lleva cuatro goles en los últimos tres partidos- ha asegurado en declaraciones recogidas por la web del club que el Arsenal "es capaz de ganar a cualquier equipo del mundo".
Los de Hiddink, por su parte, intentarán remendar la debilidad defensiva mostrada en los dos últimos encuentros, ya que encajaron cuatro goles contra el Liverpool y tres contra el Bolton.
Pese a ello, desde la llegada del holandés al banquillo de los "blues" en sustitución de Scolari, hace hoy justo dos meses, el Chelsea ha ganado seis de los siete partidos disputados de Premier y ha eliminado a la Juventus y al Liverpool de la Champions, además de ganarse un sitio en las semifinales de la FA Cup.
La otra eliminatoria enfrentará el domingo en Old Trafford a Manchester United y Everton, en un partido en el que los de Ferguson parten como claros favoritos debido a su condición de líder en liga y a ser un claro candidato a alzarse con la Champions League, aunque su nivel de juego a bajado en los últimos encuentros.
Aunque, sin duda, la estrella del partido fue Cristiano Ronaldo, quien mandó un misil a la escuadra d
e la portería defendida por Hélton desde cerca de 25 metros, un gol que a la postre valió la clasificación para la siguiente ronda.