Un empate insuficiente pospuso la salida de la crisis del Manchester United, mejorado desde el juego, sobre todo el primer tiempo, pero sin gol ni suerte, la que le faltó en dos remates a los postes contra el Chelsea, con Thibaut Courtois insuperable en su portería y también con alguna ocasión para ganar.
Mereció más por ambición, intención y ocasiones el United, condenado a su sexto encuentro seguido sin ganar en Liga e inmerso aún en una situación comprometida, con la continuidad del holandés Louis Van Gaal en el foco. Sólo sumó un punto. El otro fue para el Chelsea, con un 0-0 más valioso para él por números que por fútbol. Del inicio trepidante, con una parada de David de Gea a cabezazo de John Terry y un remate de Juan Mata contra el larguero, se pasó rápidamente a un monólogo todo el primer tiempo del Manchester United, que, bajo la presión casi insostenible de cuatro derrotas consecutivas, elevó su nivel, sobre todo en los primeros 45 minutos.Su partido fue más competitivo después, desde el comienzo de la segunda parte, iniciada con un Chelsea con los mismos futbolistas, pero más consistente y más incisivo en sus contadas apariciones sobre el área contraria, como una doble oportunidad salvada por un extraordinario David de Gea. Fue insuperable para los remates de Pedro y Azpilicueta. Su respuesta a ambos fue formidable. Primero con la mano derecha, después con la izquierda. Igual que lo fue el belga Thibaut Courtois minutos más tarde, a un remate de Ander Herrera que cazó a la desesperada, cuando sus opciones de evitar el gol eran improbables. Lo hizo para mantener el 0-0 en el marcador, sostenido por ambos guardametas y con alguna opción para ambos, como la que mandó a las nubes Matic para el Chelsea en un contragolpe conducido por Pedro, como los dos penaltis que reclamó sin éxito el United o como un remate de Wayne Rooney, el epílogo de un 0-0 y quizá de Van Gaal.