Christian Taylor y Will Claye le regalaron ayer a Estados Unidos un doblete en la final olímpica de triple salto al final de un duelo que se resolvió por 19 centímetros y en el que el nuevo campeón corrió peligro de quedar fuera.
Taylor, campeón del mundo, obtuvo el título olímpico con su mejor salto del año (17.81), seguido de Claye -bronce en longitud-, que con una marca de 17,62 se convierte en el primero en 76 años que consigue medallas en triple y longitud en unos mismos Juegos. El japonés Naoto Tajima lo hizo en Berlín 1936 (oro en triple, bronce en longitud).
El nuevo campeón había manifestado su deseo, no sólo de ganar la medalla de oro, sino de hacerlo con un nuevo récord mundial, precisamente en casa del actual plusmarquista, Jonathan Edwards, que conserva el récord (18,29).