Una clasificación, en medio de reclamos y reacciones airadas, fue la que logró el equipo de Bocas del Toro al derrotar a Chiriquí, 3 por 2, en el séptimo partido de la serie entre ambos, realizado anoche en el Estadio Rod Carew. Es la primera vez que los tortugueros llegan a una final de dos en el béisbol nacional mayor.
La clasificación bocatoreña se dio de forma abrupta cuando el equipo chiricano decidió no salir al terreno de juego en la parte alta del octavo episodio, en protesta a una decisión arbitral.
En ese momento, Chiriquí tenía las bases llenas con un “out” cuando Alexis Espinoza bateó hacia el campocorto que atrapó el torpedero Edward Toló. Este a su vez hizo el tiro al segunda base Valentino Arce, quien tuvo un encontronazo con el receptor Juan Vega, que quedó fuera.
Arce hizo el tiro hacia la primera base, pero los árbitros decretaron “out” por interferencia del corredor en la segunda almohadilla, lo que motivó los reclamos airados del cuerpo técnico y varios jugadores chiricanos.
En vista de que los peloteros de Chiriquí decidieron no continuar en el partido se le cantó “forfeit” y se le dio el triunfo a Bocas del Toro.
La situación se agudizó cuando algunos fanáticos arrojaron objetos al terreno. Posteriormente se produjeron riñas entre un grupo de ellos pero, al cierre de esta edición, fueron calmadas por unidades de control de multitudes.
El lanzador Alberto Acosta permitió una carrera en seis episodios y un tercio de labor para ganar el encuentro.
Ahora la tropa bocatoreña se medirá a Panamá Metro en la Gran Final del Campeonato Nacional de Béisbol Mayor.