La superioridad de los tres equipos tejanos, Mavericks de Dallas, Spurs de San Antonio y Rockets de Houston, se impuso una jornada más en la NBA y les permitió mantenerse en el camino del triunfo.
El base Tony Parker y el alero Tim Duncan fueron la pareja perfecta, para que los Spurs consolidasen su recuperación y sigan segundos en la División Suroeste, donde los Mavericks son los líderes indiscutibles y los Rockets presionan como terceros.
Sólo 24 horas después de haber jugado en su campo, los Spurs viajaron al "Pepsi Center", en donde se enfrentaron a los Nuggets de Denver y los vencieron 92-83, su tercera victoria consecutiva.
Esta vez le correspondió a Parker tomar el liderazgo en el ataque de los Spurs (26-11), con 26 puntos, pero Duncan, que un día antes fue el mejor, lo apoyó con 19 tantos.
De nuevo el juego individual del base Allen Iverson, que consiguió 33 tantos para los Nuggets, no fue suficiente para superar a un rival que confirmó que tiene un equipo preparado para luchar por el título de liga.
El mismo objetivo que persiguen los Mavericks -incansables-, que tuvieron la dura prueba de los Jazz de Utah, pero volvieron a su campo y sin tiempo para descansar se exhibieron ante los Trail Blazers de Portland con un triunfo fácil de 99-74.
Los Mavericks (29-8) también contaron con una pareja perfecta, compuesta por el base Jason Terry, con 20 puntos, y por el escolta Josh Howard, con 17 tantos, sin que esta vez necesitaran la ayuda especial del alero alemán Dirk Nowitzki.
Chris Webber siguió los pasos de Allen Iverson y se despidió de los 76ers de Filadelfia.
El equipo completó ayer el papeleo para comprar la temporada y media restante del contrato, lo que puso fin a los dos años que duró la decepcionante estadía del delantero con un equipo en proceso de reconstrucción.
Conexión "texana" impone su ley
Tony Parker fue el protagonista en la última salida de los Spurs de San Antonio.