LA MUERTE del boxeador Carlos Meza, tras permanecer en coma desde que el pasado sábado fue noqueado por el panameño Ricardo Córdoba, causó conmoción en Colombia, donde se evocaron sus virtudes y la dureza de un deporte en el que el púgil colombiano perdió su vida por una bolsa de apenas 1,000 dólares.
De 26 años, Meza falleció la tarde del martes en un hospital de Ciudad de Panamá por las graves lesiones que sufrió el viernes último durante la pelea con "Maestrito" Córdoba, por el título latinoamericano del Consejo Mundial de Boxeo (CMB). Casado y con dos hijos, Meza se convirtió en el séptimo colombiano que muere tras un combate boxístico desde 1943. Dos de esos deportistas fallecieron enfrentando a pegadores panameños.
"Es un hecho triste. Como deportista fue disciplinado y fuerte combatiente", se lamentó Rodolfo Fortich, presidente de la Federación Colombiana de Boxeo.
Los Juegos Deportivos Nacionales también rindieron un homenaje al boxeador.