Gilberto Grandinson se adjudicó su corona número cinco como director de la categoría intermedia con Metro y parece que es la que más disfruta.
El metropolitano lleva cuatro títulos de forma seguida y se mostró muy emocionado por haber hundido un "barco".
"Se decía que el equipo de Chiriquí era favorito; Metro es Metro y salimos con la victoria", afirmó el timonel, quien en los años 80 se destacó en esta categoría.
Sobre el juego final afirmó que en esta ocasión el equipo lució más agresivo porque ante un oponente como el de ayer había que jugar así.
"Había que jugar totalmente agresivo con este equipo. No le podíamos dar aire. Teníamos que afixiarlos y así fue".
"Cuando corríamos, salían los rodados y avanzábamos. Además aprovechamos una roleta donde Barroso botó la bola, mira pués un muchacho tan seguro. Creo que ellos no habían cometido error y esta fue la primera vez y fue el error que costó el juego". El equipo de Metro descansará por dos meses.
A las 7:39 de la mañana, hora de España, pasada la una de la madrugada en Panamá, se ponía en marcha en Madrid una carnicería que dejaría como saldo 200 muertos y más de 900 heridos, que todos coinciden en señalar como el más sangriento de todos los ocurridos en ese país.
Fue una masacre que registrada a sólo tres días de los comicios que deben renovar gobierno en el reino español, y que de hecho ha contaminado un ejercicio democrático, y cuyas consecuencias son impredecibles.
Todo parece indicar que los resultados que se produzcan esta noche en las urnas expresarán con mayor claridad, las conclusiones que, en medio del dolor y la confusión, predominan en el electorado español.
Al cierre de esta edición, aun cuando las autoridades habían señalado inicialmente como responsable a la banda terrorista ETA, fuertes indicios señalaban a la red Alqaeda, provocando un debate que sin dudas tendrá expresiones en las votaciones de hoy, pero ante las cuales no hay señalamientos definitivos.
Por lo menos el incremento en las medidas de seguridad asumidas en Italia e Inglaterra, hacían pensar en un enemigo de mayores posibilidades y alcances que los de la banda terrorista ETA.
Lo único cierto es que ante las acciones terroristas del pasado once de marzo los españoles han reaccionado masivamente, con dolor, pero con indignación, y su mayoritaria presencia en todas las ciudades de la península corroboran su decisión de cerrarle el paso a la acción cobarde. E l Editor