La decisión que tomó el Tribunal Supremo de Justicia de rechazar los dos recursos de nulidad intentados por un grupo de ex asambleístas y ex congresistas de oposición contra el reglamento que regula el proceso electoral del 28 de mayo ha desatado en el país una fuerte controversia.
Abogados, ex asambleístas opositores y candidatos presidenciales cuestionaron ayer duramente la decisión del máximo tribunal calificándola como "una calamidad constitucional para los venezolanos", y denunciaron que el Tribunal Supremo está actuando en función de los intereses del presidente Hugo Chávez.
Algunos líderes de la oposición han puesto en duda la imparcialidad del Tribunal Supremo debido a que sus 20 miembros fueron elegidos "a dedo" por la Asamblea Constituyente, que era dominada por la coalición oficialista del Polo Patriótico.
El presidente del máximo tribunal del país, Iván Rincón, justificó el rechazo de los dos recursos señalando que la Asamblea Nacional Constituyente --que autorizó hace dos meses la convocatoria de los comicios-- tenía poderes "supraconstitucionales" para actuar y elaborar el reglamento del proceso electoral.
Dijo igualmente que la Asamblea "tenía la potestad también de crear las normas para el régimen transitorio" nacional después de la promulgación de la nueva Constitución el 15 de diciembre de 1999.
El ex asambleísta opositor Allan Brewer declaró, en rueda de prensa, que la medida adoptada por el Tribunal Supremo "viola la voluntad popular", y agregó que "es realmente inadmisible construir una nueva República partiendo de una inseguridad jurídica que deriva normas constitucionales que el pueblo no aprobó y que la Corte (el Tribunal Supremo) las bendice como de rango constitucional".