La Corte Suprema de Justicia aprobó ayer la entrega de un colombiano solicitado por Estados Unidos bajo cargos de narcotráfico, abriendo la posibilidad de otras decisiones de esta naturaleza en una renovada ofensiva contra el narcotráfico.
La decisión afecta a Jaime Orlando Lara, de 30 años, quien podría convertirse en el primer colombiano en ser extraditado tras una reforma constitucional de principios de la década.
Tras el dictamen de la Corte, en decisión por voto unánime de los nueve magistrados de la sala penal, queda ahora en manos del gobierno del presidente Andrés Pastrana, según leyes colombianas, proceder a la entrega de Lara.
En caso de un pronunciamiento favorable del gobierno, Lara será extraditado al amparo de una reforma constitucional de diciembre de 1997 para permitir la extradición de nacionales, prohibida desde 1991.
El gobierno tiene 10 días hábiles, después de recibir la notificación de la Corte para emitir su pronunciamiento sobre Lara.
Lara fue capturado con fines de extradición en un sector del norte de Bogotá el 11 de diciembre de 1998. Según la policía colombiana, Lara está acusado en Estados Unidos de enviar de entre 10 a 15 kilos de heroína y dirigir una banda con centros de distribución en Houston, Miami y Nueva York.
Lara fue acusado en octubre de 1998 por una corte del distrito sur de Nueva York con cargos de conspiración para importar y distribuir heroína en Estados Unidos.
Según las autoridades colombianas, Lara enviada la droga ocultándola en equipajes de pasajeros de aerolíneas comerciales.
Lara, quien esta detenido en la prisión de La Picota al sur de Bogotá, escapó de Estados Unidos en julio de 1998 después del arresto en una operación de la DEA, agencia antidrogas norteamericana, en la que cayeron detenidas sus dos hermanas, María Marilú y María Margarita Lara. Registros policiales muestran que Lara salió de Colombia 29 veces entre agosto de 1991 y mediados de 1998.
Aparte de Lara, la Corte Suprema examina también solicitudes de extradición de otras 23 personas, incluyendo 13 extranjeros, la mayoría por cargos de narcotráfico.
Pero en esas solicitudes aún no figura la de Fabio Ochoa, de 42 años, capturado en octubre pasado en Medellín, a 250 kilómetros al noroeste de Bogotá.
Ochoa, quien fuera miembro del cartel de drogas de Medellín, fue capturado junto a otras 30 personas con fines de extradición a Estados Unidos en una vasta operación policial y acusados de introducir unas 30 toneladas de cocaína mensuales a distintas ciudades norteamericanas.
Jorge Gómez, presidente de la sala penal de la Corte Suprema, dijo en conferencia de prensa que el tribunal examinó, como corresponde según normas aquí, sólo la legalidad de la solicitud de extradición de Lara y no el material probatorio contra el detenido, lo que es atribución de las autoridades norteamericanas.