Tras leer los argumentos presentados por el Ingeniero Tomás Drohan Ruiz contra la propuesta para la Ampliación del Canal , me veo obligado a refutar de manera responsable sus argumentos y dejar en claro mi total desacuerdo por carecer ellos de sustento válido y tergiversar los hechos al considerar elementos a medias y obviar otros importantes. Por medio de su escrito, el Ing. Drohan manipula los estimados de costos de la ampliación del Canal, hace insinuaciones temerarias sobre la rentabilidad del proyecto y propone posponerlo y buscar donaciones externas para su financiamiento.
El Ing. Drohan hace un intento por comparar la propuesta de ampliación de la ACP con las recomendaciones del Estudio de Alternativas al Canal de Panamá realizado por la Comisión Tripartita de 1993 (mejor conocido como CAS, por sus siglas en inglés). Su argumento se fundamenta en que la propuesta de la ACP es "casi idéntica" al proyecto del CAS. Nada más alejado de la realidad.
Aunque ambos proyectos incluyen los mismos componentes, sus contenidos son muy diferentes. Esto se demuestra con el hecho de que las excavaciones del CAS suman 361 millones de metros cúbicos (MMC), contrario al volumen presentado por la ACP, que requiere solamente 133 MMC- una enorme diferencia de 3 a 1.
Esto se debe a que los cauces de navegación son mucho más profundos en la propuesta del CAS por usar un buque de diseño diferente. Esta gran diferencia en las excavaciones no la menciona el Ing. Drohan en su escrito y para colmo indica que las estrategias para minimizar el ancho requerido son similares y ahorran una cantidad similar en excavación, lo cual es incorrecto.
"En su afán por hacer ver que la propuesta de la ACP es más costosa que la del CAS, el Ing. Drohan multiplica los costos de la ACP de manera caprichosa, sin percatarse de que los costos del CAS están referenciados al año 2020, cuando los de la ACP son del año 2005 e incluyen un análisis pormenorizado de riesgos que emplea las técnicas más avanzadas disponibles".
En cuanto al dragado, que es el elemento más costoso de las excavaciones, la propuesta del CAS requiere un volumen de 247MMC contra los escasos 50MMC de la propuesta de la ACP. Por tergiversar el contenido de la propuesta, el Ing. Drohan excluye en su escrito esta diferencia abrumadora de 5 a 1 en el volumen de dragado y alude de manera temeraria a que la ACP eventualmente profundizará el Canal entero a 60 pies después que el referendo sea aprobado. Esto no tiene sentido alguno, pues la propuesta de la ACP está dirigida a buques portacontenedores cuyos calados no exceden los 50 pies. Además, es completamente falsa la aseveración de que la propuesta de la ACP deja por fuera el dragado de las entradas del Canal.
De igual forma, las esclusas propuestas por el CAS requieren un volumen de concreto 60 por ciento mayor que el de las esclusas propuestas por la ACP, incluidas las tinas de reutilización de agua (6.4 MMC versus 4.0MMC). Por esto, decir que "las esclusas de la ACP son más grandes que las del CAS93" intentando inferir que serán más costosas, constituye una tergiversación de los hechos.
Otro argumento errado del Ing. Drohan es que los volúmenes de las tinas de reutilización de agua son similares a las de las mismas esclusas y por ende podrían duplicar los costos de las esclusas. Si el Ing. Drohan hubiera analizado los costos de las esclusas, se daría cuenta de que, por su poca profundidad, el costo de las tinas de reutilización de agua está por debajo del 25 por ciento del costo de las esclusas.
La propuesta de la ACP no requiere de medidas de mitigación por mezcla de agua salada, tal como lo han demostrado los modelos desarrollados por expertos internacionales. Sin embargo, lo que no indica el Ing. Drohan es que la propuesta del CAS sí requiere de la construcción de nuevos embalses en los ríos Indio y Cirí, además del bombeo de agua salada al lago Gatún, que terminaría por salinizarlo, y un mayor consumo de agua que las esclusas propuestas por la ACP. Además, el estudio del CAS no realizó evaluaciones ni análisis ambientales a los niveles de detalle presentados por la ACP.
En su afán por hacer ver que la propuesta de la ACP es más costosa que la del CAS, el Ing. Drohan multiplica los costos de la ACP de manera caprichosa, sin percatarse de que los costos del CAS están referenciados al año 2020, cuando los de la ACP son del año 2005 e incluyen un análisis pormenorizado de riesgos que emplea las técnicas más avanzadas disponibles. Quizás el Ing. Drohan desconoce esta práctica, pues durante su experiencia con la antigua Comisión del Canal de Panamá nunca se hicieron análisis de riesgo como los realizados por la ACP para determinar las contingencias de la ampliación del Canal. El estimado de costos presentado por la ACP también incluye los costos por la inflación general durante el período de construcción. El estudio del CAS no incluyó análisis de riesgo alguno y estableció una contingencia mínima del 10 por ciento.
Del análisis desarrollado por la ACP, el costo base del proyecto se estimó en B/. 3, 690 millones, la contingencia se calculó en B/. 1, 030 millones y la inflación durante el período de construcción en B/.530 millones. Estos análisis están respaldados por la participación de reconocidos expertos internacionales en el análisis de riesgos.
En su evaluación independiente del análisis financiero y de riesgo, el Profesor Campbell R. Harvey de la Universidad de Duke comentó lo siguiente: "Me impresionaron el profesionalismo y la evaluación exhaustiva de la ampliación del Canal. Considero que el análisis financiero y de riesgos es una base excelente para tomar una decisión con respecto a si se debe proceder con la ampliación del Canal", agregando que, "En mi opinión, el nivel de análisis aparente de los modelos que revisé fue del nivel más alto posible. Para ser más específico, el nivel de análisis que revisé excedió el estándar que he visto en importantes firmas consultoras en los Estados Unidos, Canadá y Europa".
El Ing. Drohan cuestiona la rentabilidad del proyecto por posibles aumentos de costos, pero no incluye análisis técnicos valederos que sustenten su opinión, ni cuenta con la experiencia ni los conocimientos sobre análisis de riesgos para emitir una opinión sobre un tema tan especializado. Por el contrario, la firma Credit Suisse, que realizó una investigación imparcial de la inversión en la ampliación del Canal, al concluir señaló que, "Nuestro análisis de sensibilidad sugiere que las premisas de financiamiento son sólidas y razonablemente robustas para crecimientos en volumen e ingresos que pudieran ser menores de lo esperado" -y añade que, "Creemos que las lecciones de otros megaproyectos no aplican necesariamente al Canal de Panamá y que las proyecciones de demanda de la ACP son razonables". Sobre los estimados de costos indica que, "En esencia, consideramos tolerables los riesgos sobre los costos del proyecto y adecuada la cantidad asignada a contingencias, establecida al 28 por ciento del costo base".
Aparentemente, el Ing. Drohan desconoce o trata de vender la noción deque para estimar el costo del proyecto de manera certera es necesario finalizarlos diseños, cuando la realidad es que las mejores prácticas indican que con diseños preliminares bien desarrollados y buenos análisis de riesgo y sensibilidad, los costos son predecibles a un alto grado de confiabilidad.
Las ansias por mostrar que los estimados de costos de la ACP son muy bajos, llevan al Ing. Drohan a inventar que la ACP señaló que si el costo del proyecto estuviera por encima de B/.6, 000 millones el proyecto no sería rentable. Sin embargo, la propuesta de la ACP, a un costo estimado de B/. 5, 250 millones, genera una tasa interna de retorno del 12 por ciento, un nivel de rentabilidad alto para una obra de infraestructura pública.
Por otro lado, posponer la ampliación del Canal de Panamá, como sugiere el Ing. Drohan, afectaría el costo de las obras debido a la inflación y conduciría a importantes pérdidas de ingresos, pues el Canal existente llegaría a su capacidad máxima antes de iniciar la operación del tercer juego de esclusas . Por ende, postergar la ampliación del Canal acarrearía severas consecuencias económicas y estratégicas para el futuro desarrollo de Panamá.
Todo lo antes expuesto demuestra que la posición del Ing. Drohan no se basa en hechos reales. La propuesta de ampliación del Canal es rentable e involucra riesgos completamente administrables. Además, la fortaleza financiera del Canal facilita la consecución de los recursos financieros para ejecutar el proyecto en términos favorables, sin necesidad de recurrir a donaciones de terceros países, como recomienda el Ing. Drohan, lo que sería entregarle el Canal a otros, tal y como ocurrió hasta el 31 de Diciembre de 1999. Queremos acaso, regresar a lo mismo y perder la capacidad, soberanía y autonomía de decidir lo que es mejor para los panameños? Queremos hipotecar la libertad que tiene Panamá para establecer los precios por los servicios del Canal y poner en manos de terceros las decisiones futuras de la industria más importante que tiene Panamá?
Finalmente, con mucha osadía el Ing. Drohan declara al New York Times que está seguro de que "la corrupción que acecha las altas esferas de la sociedad panameña" se infiltrará en el megaproyecto. Las declaraciones especulativas y temerarias del Ing. Drohan confirman el hecho de que quien no cuenta con argumentos sólidos que sustente su postura se vale de la subjetividad con el propósito de desinformar.
Como panameños, esto no lo podemos aceptar, y no podemos permitir que intereses personales busquen prevalecer sobre los intereses del País.
(*) El autor es Director del Departamento de Ingeniería y Proyectos de la Autoridad del Canal de Panamá.
Costos y riesgos de la Ampliación del Canal
"…la posición del Ing. Drohan no se basa en hechos reales. La propuesta de ampliación del Canal es rentable e involucra riesgos completamente administrables. Además, la fortaleza financiera del Canal facilita la consecución de los recursos financieros para ejecutar el proyecto en términos favorables, sin necesidad de recurrir a donaciones de terceros países, como recomienda el Ing. Drohan, lo que sería entregarle el Canal a otros, tal y como ocurrió hasta el 31 de Diciembre de 1999".