Cristiano Ronaldo, futbolista del Real Madrid, inauguró ayer una academia de fútbol en la capital de Georgia, acto en el que estuvo acompañado del ucraniano Andréi Shevchenko.
Cristiano, vestido con camiseta blanca y gorra con la visera para atrás, hizo las delicias de los niños, con los que departió un buen rato, y de los numerosos aficionados, a los que firmó pacientemente autógrafos.
El futbolista lusitano, que compareció muy moreno y sonriente, se dejó hacer numerosas fotos, para las que posó con un balón, aunque no llegó a hacer alarde de sus cualidades técnicas.
Cristiano estuvo acompañado por el georgiano Kaja Kaladze, que militó durante nueve temporadas en el Milan y colgó recientemente las botas con un partido de despedida, y que ahora es viceprimer ministro y titular de la cartera de Energía del Gobierno local.
El portugués, quien ha participado en los últimos días en varios actos promocionales en Francia y Singapur, aseguró el viernes que su futuro pasa por conseguir títulos con su actual club.