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Crecimiento en las exportaciones, poco en el resto de la economía

En materia de exportaciones, América Latina ha exhibido unas tasas de crecimiento excepcionalmente fuertes desde mediados de los 80 (…)Pero desgraciadamente, el auge exportador ha tenido dos o tres características negativas. Una que ya mencionamos y que ha sido muy inestable; la segunda, es que se supone en la teoría que las exportaciones van a arrastrar al resto de la economía. Y eso no ha ocurrido…


La Asociación Panameña para el Avance de la Ciencia, APANAC, celebró recientemente un encuentro científico e invitó a un selecto grupo de expositores. Uno de ellos fue el economista chileno Osvaldo Sunkel, destacado investigador y autor de más de 30 libros y artículos dedicados a analizar los temas de economía, inflación, desarrollo, historia socioeconómica y desarrollo sostenible.
El doctor Sunkel es uno de los economistas que más conoce la evolución económica de América Latina por haber trabajado por varias décadas en la Comisión Económica para América Latina, CEPAL, así como de otros organismos regionales como el Instituto de Estudios Internacionales y del Instituto de Asuntos Públicos. Trabajó en varios países del continente y dirigió oficinas de CEPAL.
La formación de este experto chileno se inició en la Universidad de Chile donde obtuvo su título superior y luego en CEPAL y London School of Economics and Political Science, hizo sus estudios de postgrado. Inició su carrera docente en la Universidad de Chile, en el Instituto de Estudios Internacionales, la Universidad de Sussex, en FLACSO, la Universidad Católica y en el Colegio de México, entre otros centros.
En la acualidad a la edad de 76 años, el doctor Sunkel vive en Santiago de Chile y ejerce como presidente de la Corporación de Investigaciones y Desarrollo, es profesor titular de la Universidad de Chile y es miembro de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales. Vive con su esposa, tiene tres hijos y cinco nietos y se dedica en su tiempo libre a la lectura de literatura de misterio no norteamericana.
OS. Yo creo que la característica fundamental del desarrollo económico de América Latina durante los últimos veinticinco años, o sea a partir de la década de 1980, es el radical giro de la política económica que había prevalecido en las décadas anteriores, hacia una economía mucho más abierta al mercado.
En las décadas de los años 50, 60 y 70 las economías de América Latina y en general, las economías del mundo estuvieron marcadas muy fuertemente por la presencia de un Estado muy activo. Un Estado que impulsaba políticas de desarrollo industrial, de desarrollo agropecuario, de reforma agraria, que ejecutaba obras públicas como carreteras, proyectos de energía, que también impulsaba fuertes programas sociales en las áreas de salud, educación, de construcción de viviendas.
En general, después de la segunda guerra mundial, en el mundo desarrollado, en Estados Unidos y Europa, por supuesto los países socialistas, hay esta confianza que la economía podía ser dirigida, orientada y en parte, uno de los proyectos ejecutados por el sector público, gobierno o aparato estatal. Es lo que en Europa se llamó el Estado del bienestar.
En Estados Unidos fueron las épocas que siguieron al presidente Roosevelt, la segunda guerra mundial; eran lo que se llamaba la política del pleno empleo y de desarrollo regional, en el mundo socialista la planificación centralizada y en América Latina, lo que muchos han llamado la política de sustitución de importaciones.
Yo pienso que esa es una característica de una parte del proceso latinoamericano; creo que lo que caracteriza mejor la época de los años 50, 60 o 70 es esta fuerte acción del Estado, fuerte presencia y acción del aparato estatal en todos los ámbitos de la vida económica, incluyendo un fuerte proteccionismo, cierta interferencia con la economía internacional.
Obviamente lo que yo estoy diciendo es una caracterización muy general de América Latina; no necesariamente cada uno de los países corresponde exactamente a esas características y probablemente el caso de Panamá -que no lo conozco en detalle desde ese punto de vista- tal vez sea un poco diferente por las aperturas a la economía internacional que siempre ha tenido. Pero igual, el Estado cumplió un papel muy central.
Con la crisis de la deuda externa, primero la crisis del petróleo de los años 70 y la gran expansión del sistema financiero internacional, también la crisis de las economías desarrolladas, se produjo un cambio muy radical en las políticas económicas; sobre todo, a partir de los años 80 se adoptaron en todos nuestros países políticas llamadas neoliberales, caracterizadas por una apertura a la política internacional muy fuerte o libre, la reducción del papel del Estado, la confianza en el funcionamiento del mercado y de la empresa privada y la transferencia de muchas actividades que había asumido el sector público, al sector privado; incluyendo, muchas privatizaciones tanto de empresas públicas como de servicios públicos.
Ese cambio, creo que comienza en los años 80 en nuestros países y se mantiene hasta hoy día. Me parece que es el gran cambio que ha ocurrido y que también ha sido caracterizado como la aplicación de las políticas del consenso de Washington: apertura externa, privatización, reducción del papel del Estado, liberalización, confianza en el mercado y en la empresa privada; en fin, todo ese conjunto de políticas es lo que nos ha caracterizado durante los últimos 25 años.
OS. Bueno, una cosa son las políticas, su implementación y otra, son los resultados de la política. Y efectivamente en materia de resultados de esas políticas, ellos dejan mucho que desear. El ritmo del crecimiento económico del Producto Bruto ha sido muy bajo; en promedio durante todo este período no ha superado el 2 ó 3 por ciento, que se compara con ritmos del 5 y 6%. Además es un promedio falso porque se compone de alzas y bajas muy fuertes.
Esto quiere decir que además de ser un período relativamente de poco crecimiento, ha sido un período de alta inestabilidad económica. Tanto en las exportaciones e importaciones, o sea en el comercio exterior y las inversiones extranjeras, en el financiamiento externo, hubo una fuerte inestabilidad y allí están las famosas crisis del tequila en México, del tango en Argentina, de la samba en el Brasil; en fin, de todo el folklore latinoamericano en las distintas crisis.
Esto ha sido acompañado de un aumento en la tasa del desempleo. Los niveles de desempleo eran del orden del 6%, 7% antes de los años 80, han sido ahora del 10% u 11% desde los años 80 para acá. La situación del sub empleo, marginalidad, informalidad, como se le quiera llamar, se ha acentuado por lo que también se ha mantenido los niveles de pobreza en términos relativos e incluso, en términos absolutos ha subido el número de pobres, aunque la tasa relativa se ha mantenido.
Estos son indicadores más bien de debilidad, de fracasos. Los éxitos que se han logrado, han sido fundamentalmente en el sector exportador. En materia de exportaciones, América Latina ha exhibido unas tasas de crecimiento excepcionalmente fuertes desde mediados de los 80 en adelante; uno de los objetivos que se quería lograr con las reformas financieras y estructurales, precisamente que América Latina se incorporara más estrechamente a la economía internacional, eso se ha logrado. También se han ampliado las inversiones extranjeras.
Pero desgraciadamente, el auge exportador ha tenido dos o tres características negativas. Una que ya mencionamos y que ha sido muy inestable; la segunda, es que se supone en la teoría que las exportaciones van a arrastrar al resto de la economía. Y eso no ha ocurrido; las exportaciones han crecido, pero el resto de la economía ha crecido mucho menos.
Y otra característica es que se han reafirmado particularidades negativas de las estructuras de las exportaciones con una distinción entre los países de Centroamérica y el Caribe con respecto de los países de América del Sur. En los países de Centroamérica, el Caribe y México la gran expansión de las exportaciones ha sido basada en manufacturas ligeras que utilizan mano de obra barata; el caso de México es el más ilustrativo por la maquila.
En el caso de los países de América del Sur, se ha revertido hacia las exportaciones de productos minerales, agrícolas, pesqueros, basados en recursos naturales tradicionales, sin lograrse en ninguno de los dos casos avances hacia la diversificación de las exportaciones, particularmente, exportaciones manufactureras con incorporación de procesos tecnológicos.
OS. El tema que me preocupa a mí, es que a partir de los años 80 se generalizó la democracia en América Latina. Después de muchos años, en la década de los 60 hubo muchos golpes dictatoriales y militares y en fin, en la historia latinoamericana ha habido interrupciones de la democracia muy frecuentemente. Pero en los años 80 se empezó a generalizar la democracia en todos lados, muy en especial por la presión de los derechos humanos, condición democrática que se le puso a la ayuda externa y porque la aspiración de los pueblos con el papel de los medios de comunicación de masas, también ha ido difundiendo el ideal democrático.
En América Latina, por primera vez en la historia, con una o dos excepciones, hemos tenido regímenes democráticos, lo que yo llamo "regímenes democráticos electorales"; o sea, se cumple por lo menos el requisito de la democracia electoral. Ahora, lo que hemos observado en los últimos años es una tendencia hacia el deterioro de esa situación política; ha habido entre diez a doce presidentes que no han acabado sus períodos presidenciales en los últimos siete u ocho años y eso es una pésima indicación de cómo está funcionando la democracia.
Creo que son muchos factores que juegan allí; creo que uno de los más importantes, es la aplicación de las políticas neoliberales de una manera muy drástica en muchos de los países, lo que ha significado un quiebre entre los segmentos y los sectores de la población que han logrado incorporarse al proceso de globalización, a través de un aumento de las exportaciones o de las inversiones extranjeras y que han logrado aumento de productividad, de la mejora del salario, un cierta dinámica exportadora importante.
Pero como eso significa un fuerte elemento para cumplir con el requisito de la competitividad internacional, se ha hecho un esfuerzo muy grande por aumentar la productividad y esto ha significado disminuir el empleo. Tenemos sectores exportadores e industriales que crecen muy rápido, pero que no generan suficiente empleo. En las dos últimas décadas en América Latina, de cada diez nuevos individuos que se presentan o incorporan al mercado de trabajo, siete u ocho quedan "marginalizados", solo dos o tres se incorporan al mercado de trabajo formal. Los demás, ingresan a una pequeña o micro empresas muy ineficientes e improductivas, y luego quedan francamente desocupados.
OS. Evidentemente, es una contradicción clásica en el capitalismo, pero que en períodos anteriores en la época de los años 50 y 60, el Estado cumplía una función moderadora y compensadora que se ha ido reduciendo porque también lo han hecho los servicios sociales del Estado en materia de educación, salud, vivienda, seguridad social; también ha habido procesos de privatización, que han significado un corte entre la parte que se privatiza que es de muy buena calidad, pero que no llega a más de un 25, 30% de la población y puede pagar por la educación, por la salud, por la previsión social privada y el resto, queda en el servicio público de muy mala calidad y aquí queda una segmentación.
Esta segmentación social que va creciendo, se traduce en desempleo y marginalidad, distribución del ingreso que empeora, pobreza que se mantiene o empeora también y eso obviamente hace que la gente pierda credibilidad en la promesa que significa la democracia.


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199414
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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