Diversos sectores de Guatemala criticaron ayer la decisión del presidente Alfonso Portillo de sacar a su familia del país por temor a represalias, lo que fue señalado como un "mal precedente" y un acto frustrante para el resto de la población.
"Es frustrante para la ciudadanía que los parientes del presidente se vayan al extranjero. Mientras, el resto de los guatemaltecos debemos soportar las constantes acciones del crimen organizado", indicó la activista de la organización humanitaria Madres Angustiadas, Michelle de Leal.
La dirigente de Madres Angustiadas, entidad que lucha contra el secuestro, calificó la medida como un mal precedente."Si el mandatario no confia en las fuerzas de seguridad. ¿Qué pueden esperar de ellas el resto de los habitantes?", se preguntó.
Portillo reconoció el martes que su madre, Hilda Cabrera, un tío suyo, su hermana y el esposo de ésta, así como dos sobrinos, viajaron el domingo pasado a Canadá, pues temían ser secuestrados por una peligrosa banda, dos de cuyos miembros se encuentran condenados a muerte y serán ejecutados el próximo 29 de junio.