El Gobierno colombiano y las FARC sostenían ayer una crucial reunión para tratar de reactivar el plan de paz, en medio de denuncias de los militares de que un supuesto miembro de ese grupo rebelde planeaba matar al presidente Andrés Pastrana.
A la reunión asistían el alto comisionado para la paz del Ejecutivo, Camilo Gómez, y el asesor del Gobierno para el esquema de reconciliación con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el senador oficialista, Juan Gabriel Uribe, dijo una fuente del Palacio Presidencial.
Los comandantes guerrilleros Joaquín Gómez y Raúl Reyes acudieron al encuentro en representación de las FARC, grupo que cuenta con unos 16,500 combatientes.
La cita se celebraba en la zona despejada de 42,000 km2 del sur del país, escenario del esquema de paz desde enero de 1999 y bajo control de los rebeldes.
La reunión de la zona despejada del Caguán se lleva a cabo en momentos en que la Fiscalía investiga la denuncia de los militares de que un supuesto miembro de las FARC, Alberto Criollo, planeaba matar el lunes último al presidente Pastrana.