Con una canción, imágenes televisadas no comentadas que mezclan pasado y presente, junto a los buenos augurios de animadores de radio, Cuba festejó discretamente ayer viernes los 73 años del presidente Fidel Castro, a quien no le gustan, se dice, los homenajes a su persona.
Ninguna celebración privada ni pública marcó en la isla el cumpleaños del presidente del último estado comunista del mundo occidental.
En Londres, sin embargo, Fidel Castro pasó a la posteridad, porque el museo Madame Tussaud escogió el día de sus 73 años para inaugurar una estatua de cera, vestida con uniforme verde olivo, ofrecido por el propio mandatario cubano.
El jueves por la noche, el presidente, vestido de traje y corbata, concurrió excepcionalmente a un concierto de la orquesta sinfónica juvenil Gustav Malher, dirigida por el director italiano Claudio Abbado, recibiendo -según la agencia nacional AIN- "una interminable ovación".
Los informativos televisivos de ayer no mencionaron el aniversario, pero estuvieron precedidos y seguidos de imágenes no comentadas de Fidel Castro, con gesto preocupado o sonriente, solo o en medio de la multitud, en su juventud de los comienzos de la Revolución, o como ahora, con la barba encanecida al viento. Como sonido de fondo, una canción creada para la ocasión que alude a los "desafíos del tiempo" y a su "vigor de roble inmenso".
En la radio, los animadores simplemente desearon un buen cumpleaños al jefe de Estado al comenzar sus programas.
Omnipresente en la escena política desde hace 40 años, Fidel Castro continúa dando prueba de una energía desbordante y mostró en los últimos días que todavía puede hablar durante horas sobre los temas más diversos. El propio Castro parece a veces sorprenderse de su extraordinaria suerte, a pesar de las 637 tentativas de asesinato de que fue objeto, según los servicios de seguridad cubanos.
Durante la reciente celebración en Cienfuegos del aniversario del ataque al cuartel Moncada, el 26 de julio, Castro sonriente, se declaró "campeón olímpico" de sobrevivencia a los complots.