Jordan Spieth, un chico de 21 años, se apuntó ayer entre los favoritos en la edición número 79 del Masters de Augusta.
Directamente desde Dallas, Texas, llegó Spieth para revolucionar el Master, segundo en su carrera, evento que estaba seteado para tener a los tradicionales golfistas en la cima del primer del año.
El juego de Jordan rozó la perfección entre el hoyo 8 y el 14 (seis en ese tramo, nueve en total), y convirtió al coloso (hoyos 11-12 y 13) en un paseo en la linda tarde en el , a tal punto que Ian Poulter, también jugador, exclamó en su Twitter: "Oh my god (Oh Dios mío)".
El texano Spieth es cuarto en el escalafón mundial, o sea no es una sorpresa que salga a pelear en Augusta, además que viene de perder dos torneos en hoyos de desempate y ya fue segundo el año pasado, cuando, siendo un , solo se dobló ante Gerry Lester Watson, Jr. (Bubba Watson), quien terminó ayer uno bajo el par de la cancha.
Con la actuación de Jordan Spieth quedó un grupo (en -5) de cuatro aspirantes, encabezado por Ernie Els, 24 años mayor que Spieth y con cuatro, el siempre competitivo Jason Day, el inglés Justin Rose y Charley Hoffman. Y justo tras ellos, con -4, un brillante Sergio García.
Salvaron la tarde Rory McIlroy (-1) y Phil Mickelson (-2). Sin embargo, hicieron aguas en el arranque del Master los españoles Miguel Angel Jiménez (+6) y José María Olazábal (+7).
Mientras que el argentino Ángel "El Pato" Cabrera y el colombiano Camilo Villegas vivieron una jornada de luces y sombras y han completado la primera jornada con el par del campo.