Las recientes declaraciones dadas por Dana White, presidente del Ultimate Fighting Championship (UFC), cortaron las alas de la peleadora Miesha "Cupcake" Tate, quien deseaba pelear por el campeonato gallo de la empresa.
White, quien anunció que la próxima rival de la monarca de la categoría, Ronda "Rowdy" Rousey sería Holly Holm y no Tate, explicó que la dedición fue tomada con base en las derrotas que ha tenido "Cupcake" con la campeona.
"Consideramos a Miesha desde el inicio, pero en las reuniones decíamos 'todo el mundo ha visto ya a Miesha pelear'. Una tercera pelea en una rivalidad por lo general se produce después de combates como el de Arturo Gatti y Micky Ward. Con Miesha, el resultado ha sido el mismo dos veces. Todo el mundo ya ha visto esa pelea", indicó White.
Por su parte, Tate se mostró muy decepcionada por la decisión tomada, puesto que, según ella, se le había prometido una tercera pelea con Rousey.
"Estoy extremadamente decepcionada por cómo se dieron las cosas en relación con la noticia de que no pelearé con Ronda Rousey. Después de mi última victoria me dijeron que me había ganado una oportunidad por el título", dijo "Cupcake", quien ya se estaba entrenando para la contienda, a través de su cuenta oficial de Instagram.