Hace unos meses estuve hablando con una señora que, por razones de trabajo, conoce casi todas las islas del Caribe. Me dijo que la población de Martinica y Guadalupe es étnicamente igual que la de Haití: 90% negros que hablan creole, etc. Los haitianos son independientes desde el 1 de enero de 1804. Después de los Estados Unidos es la nación más antigua en ser independiente de todo el continente.
Martinica y Guadalupe nunca fueron independientes: son departamentos de Ultramar de Francia. El PIB (producto interno bruto) de estas dos islas equivale a la mitad del de Francia, por lo que se benefician de los fondos estructurales que otorga la Unión Europea a las zonas económicas menos favorecidas, es decir que su economía es igual a la de Francia. Tienen la misma representatividad y las mismas garantías políticas que los demás departamentos franceses.
Los dos siglos de gloriosa independencia de Haití sólo les han servido a los haitianos para sufrir tirano tras tirano, ladrón tras ladrón, hasta llevarlos a ser los más pobres de América mientras sus hermanos de Martinica y Guadalupe, que “todavía no se han sacudido las cadenas de la Metrópoli”, “sufren” el mismo nivel de vida y las mismas libertades que los europeos. Supongo que el ejemplo que tienen en la puerta de su casa sea lo que ha impedido a los “patriotas” martiniqueses o guadalupeños, si es que existen, a convencer a sus paisanos para que “luchen por la independencia”.
Geográficamente las islas Canarias, mil kilómetros al sur de Cádiz y cien al oeste de la costa africana, son África lo mismo que Guinea Ecuatorial. En 1968, antes de que la antigua Guinea Española “lograra su independencia”, tanto las Canarias como Guinea eran provincias españolas.
Guinea Ecuatorial, un país de sólo veintiocho mil kilómetros cuadrados, produce 400.000 barriles diarios de petróleo y un millón de metros cúbicos de madera al año, pero la esperanza de vida de su población es de 43 años y el 80% vive con menos de 20 euros al mes. Teodoro Obiang Nguema, el presidente, es uno de los hombres más ricos del planeta. Lleva 30 años en el poder después de eliminar a su tío Francisco Macías, otro asesino, con el beneplácito de gringos, rusos y franceses, que lo apoyan a cambio de las concesiones para explotar el petróleo y demás riquezas.
¿Quiénes viven mejor hoy, los canarios, que siguen siendo españoles, o los ecuatoguineanos, que “se sacudieron las cadenas coloniales”?
¡Cuántos pueblos, azuzados por las soflamas independentistas, han inmolado a sus hijos luchando por librarse de tiranos remotos, sin saber que estaban dando vida a tiranos patriotas, mucho peores por tenerlos mucho más cerca de sus pescuezos!
No me extraña que quien lea esto diga que pienso así porque nací en el continente colonizador, pero estoy seguro de que, ante estas evidencias, pensaría igual si hubiera nacido en cualquier otra parte del mundo. No hay peor cuña que la del mismo palo.