El Wigan, que dirige el español Roberto Martínez, consumó su descenso de categoría, tras caer ayer por un contundente 4-1 ante el Arsenal, que con este triunfo recupera la cuarta plaza, la última que da derecho a disputar la próxima edición de la Liga de Campeones.
Tres días después de saborear la gloria, tras ganar la Copa de Inglaterra al vencer por 1-0 al Manchester City en la final, los "latics" se toparon con la cruda realidad.