El estadio Maracaná se convirtió anoche en un escenario efervescente, que albergó un desenlace dramático de la serie semifinal entre los elencos de Plaza Amador y Chorrillo, clubes nacidos en el mismo barrio, pero que vio cómo los pechiamarillos se colaron en la gran final del Clausura 2014, que disputarán ante Río Abajo, al imponerse desde los 12 pasos.
Y es que anoche hubo de todo: un golazo, a pelota quieta, de Sergio Moreno, expulsiones (las del placino Josué Holder y el chorrillero Rolando Blackburn), tiempo extra, pero, sobre todo, mucho sabor, olor y color a fútbol en las gradas.
La joya de Moreno, en la segunda parte, igualó 1-1 el global ante los placinos, quienes se habían impuesto en la ida, disputada en el estadio Rommel Fernández Gutiérrez, con gol de Alfredo Stephens.
Antes de que Moreno anotara, al minuto 32 los chorrilleros desperdiciaron una clara oportunidad, luego de que el árbitro decretara la pena máxima tras mano en el área felina de Juan Ramón Solís. Yustin Arboleda, colombiano al servicio del Chorrillo, no supo definir desde el manchón penal, el meta placino Vladimir Vargas le tapó el disparo y tampoco le permitió que marcara en el rebote.
Tras 120 minutos, nos íbamos a penales. Los dirigidos por Julio Puchito Medina estuvieron finos. No erraron desde los 12 pasos, mientras que los de Mike Stump empezaron mal: el paraguayo Julio Castillo, el primero en la tanda, no logró alojar el balón en las redes, tampoco pudo su compañero Jair Carrasquilla, cuarto en el orden.
Correspondió a Raúl Fonseca marcar el de la victoria (4-2), y hacer estallar el delirio en el Maracaná.