En un esfuerzo por no perder el control del gigantesco negocio de la cocaína, la guerrilla mantiene secuestradas y bajo la amenaza de pena de muerte a 350,000 personas en la zona del Putumayo, dijo al Congreso un alto funcionario del gobierno.
"Se ha creado una crisis humanitaria porque no se le permite a la gente movilizarse para adquirir alimentos o recibir atención médica", dijo Fernando Medellín, gerente de la Red de Solidaridad Social en un debate anoche en la Cámara de Representantes.
El Departamento del Putumayo, situado en la frontera sur con el Ecuador, se encuentra paralizado desde el 27 de septiembre por orden de las FARC que impiden la movilización de personas y vehículos.
El toque de queda con carácter indefinido fue decretado desde anoche en los municipios de Sibundoy, Colón, Santiago y San Francisco. En este último la guerrilla dio muerte a un policía ayer, informó a la