Las recientes denuncias de corrupción contra funcionarios de alta jerarquía del gobierno, no fueron probadas y tampoco detonaron una crisis política, afirmó el presidente, Fernando Henrique Cardoso, en entrevista publicada ayer por el diario O Globo.
En las primeras declaraciones del mandatario después de la serie de denuncias contra el ex secretario general de la presidencia, Eduardo Jorge Caldas, Cardoso sostuvo que las acusaciones a medias acaban por "minar la creencia en la democracia".
"No es una crisis política, y no hubo problemas con el Congreso. Es una crisis de otra naturaleza. Tiene que ver con la ética y con la moral. Insinuaciones contra personas que trabajaron muy próximas a mí. Decían que hicieron esto o lo otro. Y no lo hicieron", dijo Cardoso.