La degradación en los últimos años del conflicto armado en Colombia por acciones de paramilitares de extrema derecha y de guerrillas izquierdistas es creciente, muy grave y ha generado la expulsión de civiles en 763 municipios de los 1.120 que tiene el país, según un informe oficial publicado ayer.
El informe fue elaborado por el Observatorio de Derechos Humanos del Gobierno y dado a conocer por la agencia de prensa estatal Ancol con ocasión de conmemorarse hoy la promulgación de la Carta de Derechos Humanos de la ONU.
El Observatorio reconoce que el desbordamiento del desplazamiento por cuenta del conflicto armado ha empezado a afectar zonas fronterizas de Venezuela, Panamá y Ecuador.
Asimismo, reconoce que las cifra de desplazados en este país andino son poco precisas aunque muy altas, dada las distintas fuentes que hablan de hasta dos millones de personas desarraigadas de sus tierras por la violencia en los últimos 15 años.
El desplazamiento, señala la fuente, afecta especialmente a 121 municipios, que expulsan o reciben al 75 por ciento de la población desplazada.
Para el Observatorio, Colombia vive, como lo señaló la Corte Constitucional, una tragedia humanitaria como producto del proceso "silencioso y clandestino" y casi imperceptible para el resto de la población del desplazamiento.
El documento, que cita al Sistema de Estimación de Población, ratifica que el desplazamiento proviene principalmente de zonas rurales, que el 47 por ciento de los afectados son mujeres, que el 54 por ciento menores de 18 años y que el 36 por ciento son afrocolombianos o indígenas.